DAVID GARCÍA - O MORRAZO
La empresa que tiene adjudicada la gestión del parque de bomberos de O Morrazo, Celta Prix, ha movido ficha. Sus responsables aseguraron ayer a FARO que ya han comunicado al Juzgado de lo Social que presentarán un recurso ante el TSXG contra la sentencia que declara improcedente el despido de un bombero con grado de cabo e incluso han consignado ya una cuantía económica para hacer frente a la indemnización a la que tendría derecho el trabajador.
Desde Celta Prix subrayan que "respetamos, pero no compartimos" los argumentos que se esgrimen en el fallo y consideran "increíble" que no se valore "la gravedad" que en su opinión tienen los hechos juzgados. De esta manera se confirman los temores expresados ayer por el sindicato CIG, que ya intuía la intención de la empresa de recurrir la sentencia puesto que todavía no se ha puesto en contacto con el trabajador despedido. Los responsables de Celta Prix insistieron ayer en que el cese decretado "no fue una medida caprichosa ni se adoptó porque esta persona fuese o no un activista sindical" y descartaron de manera tajante la posibilidad de readmisión.
Desde la CIG defienden que el bombero regrese a su puesto de trabajo de inmediato y afirman que los responsables de la empresa se comprometieron a ello si la sentencia judicial era favorable los intereses sindicales. No obstante, desde Celta Prix ayer desmintieron este extremo. "Nosotros lo que dijimos en su momento es que sería el juzgado el que hablaría y es cierto que ya habló. Pero nosotros tenemos otras opciones y decidimos recurrir porque nunca dijimos que lo meteríamos dentro de nuevo", precisan las fuentes consultadas.
En este punto es importante precisar que la sentencia del Juzgado de lo Social número 3 de Pontevedra declara el despido como "improcedente", lo que implica que la empresa puede readmitir o indemnizar al trabajador. En caso de fuese declarado nulo, la readmisión sería inmediata y sin negociación. "Si realmente los hechos del despido no eran tan importantes como se dice en el sentencia, por qué razón el juzgado no lo declaró directamente nulo", se preguntan desde Celta Prix.
La empresa alega "un cúmulo de causas" para justificar el cese del trabajador y cita tres como las más graves: la grabación de un video erótico de promoción de un "stripper" vigués en las instalaciones del parque durante su turno de guardia, una serie de actitudes que tachan como "abuso de poder y que no se registran en ninguna otra dotación", y la elaboración de un informe acerca del incendio en un cajero ocurrido a principios del pasado mes de julio en Cangas. "El único que puede hacer un informe es el sargento del parque", recalcan.
En lo que se refiere a este extremo, la sentencia dice que el trabajador "se limitó a cumplir los requerimientos de la Guardia Civil por la posible consideración del incendio como un delito, primero al acudir como testigo y luego al emitir el informe técnico que le fue solicitado". El juez insiste en que no cabe atribuirle "falta de comunicación o desobediencia" porque los compañeros manifestaron que "estuvieron llamando al jefe de servicio y que éste no cogió el teléfono ni devolvió la llamada". No obstante, desde la empresa recalcan que "lo que tenía que hacer el trabajador era firmar un oficio explicando que él no podía redactarlo porque sólo podía hacerlo el sargento" y afirman que existen diferencias entre el informe de servicio y el presentado a la Policía Judicial.