JUAN CALVO - CANGAS
Los representantes de la empresa Acciona Agua acuden hoy al Concello de Cangas con la intención de desbloquear las conversaciones con el gobierno municipal y presentar una propuesta convincente y ajustada a la ley que permite a la concesionaria abandonar la gestión de la Estación Depuradora de Aguas Residuales de Cangas (EDAR). La empresa comunicó a los partidos políticos este encuentro con la regidora local. Lo más sorprendente y lo que también llama la atención a la propia alcaldesa, es que la empresa haya solicitado entrevistas con todos los grupos políticos con representación municipal. Quizás no se enteró de que el pacto de gobierno está roto. Tal vez querrá convencerlos a todos de la necesidad de subir las tasas.
Se supone que Acciona Agua traerá debajo del brazo un acuerdo con la empresa Aqualia (concesionaria del servicio municipal del agua), que sería la que se haría cargo de la gestión de la EDAR. La alcaldesa de Cangas, Clara Millán, había dado el visto bueno a las empresas para comenzaran a negociar sobre esta posibilidad. En este sentido, el gabinete jurídico del Concello de Cangas y la secretaria municipal también trabajaron bajo esta hipótesis. Para que el cambio pudiese ser admitido por otra empresa, Acciona Agua debía bajar los índices de morosidad. De hecho, el 5 de diciembre de 2009 comenzó a poner al cobro recibos de la tasa de saneamiento pendientes desde el año 2004, haciendo más atractivo el servicio que pretendía dejar, ya que se consiguieron altos porcentajes de cobro, pese a las protestas de muchos vecinos y al recelo de algún que otro político. Acciona considera que la gestión de la EDAR, con los precios actuales, es inviable. De hecho el detonante para anunciar su deseo de rescindir el contrato fue que el pleno se negara a incrementar la tasa de saneamiento. Aqualia también pasó por lo mismo hace poco tiempo. El pleno tiró por tierra la propuesta de parte del gobierno para subir el IPC en la tasa del agua. El Concello de Cangas deberá examinar la propuesta de Acciona con el fin de otorgarle legitimidad. Pero el proceso es complicado. Porque la rescisión del contrato podría obligar también a sacar de nuevo a concurso la gestión de la EDAR, algo que supondría nuevas complicaciones, ya que la intención del gobierno local es que una sola empresa se haga cargo del agua y del saneamiento.
Por su parte, el gobierno local presentó a Aqualia un plan de pagos para hacer frente a la deuda que el Concello de Cangas tiene con esta empresa y que se eleva a 700.000 euros.
La alcaldesa pretende que sea la Xunta la que se haga cargo del mantenimiento del sistema terciario de la EDAR que está si funcionar.. Es uno de los asuntos que tratará con el conselleiro de Infraestructuras, Agustín Hernández, con el que concertó una entrevistas. "Se eles fixeron a obra por unha advertencia de sanción da UE, eles terá que pagar o manteñemento".