JUAN CALVO - CANGAS
La presentación de un interdicto de obra nueva del cura párroco de Coiro, Benito de la Iglesia, provocó ayer que el juez procediera al precinto de la citada obra. El párroco mantiene en su denuncia que la construcción de este nuevo edificio causa grave perjuicio al atrio y a la capilla del Espíritu Santo. Se hace mención también a que el citado edificio no puede tener luces ni vista al templo. La acusación basa sus argumentos en que la capilla del Espíritu Santo se encuentra protegida por la Ley del Patrimonio Cultural.
El cura Benito de la Iglesia decidió acudir a la vía judicial, después de que la vía administrativa ante el Concello de Cangas tuviera un resultado desigual. El pasado día 11 de diciembre, la Policía Local de Cangas paralizaba por orden del ya ex concejal de Urbanismo, Mariano Abalo, la mencionada obra; un días después, la alcaldesa Clara Millán decidió desprecintarla a través de una resolución.
La regidora local recordó ayer que también los informes técnicos en los que se había basado su orden. Afirman que, al contrario de lo que mantiene el párroco, la obra no linda con ninguna plaza propiedad del Arzobispado de Santiago de Compostela, sino que es de carácter municipal y es el Concello de Cangas el que tiene competencia en este asunto. Sí se advirtió de un problema en un alero, que excedía de tamaño y que el constructor subsanó al advertírselo el Concello de Cangas. También se dejaba claro que al Concello no habían llegado varias denuncias vecinales, como mantenía Mariano Abalo, sino una sola que era la presentada por el propio cura párroco de Coiro. Benito de la Iglesia intentó ser recibido por la alcaldesa pero no tuvo suerte. De hecho, no hace mucho mencionó que nunca le fue presentada.
El párroco de Coiro también prepara otra demanda, en este caso penal, contra las decisiones municipales. Tanto la demanda civil como de la penal se encarga de tramitarlas el bufete de abogados de José Chapela (Chimé).
La alcaldesa volvió a manifestar que ella había actuado teniendo en cuenta los informes presentados por los técnicos y tampoco demostró demasiada preocupación por el hecho de que el párroco decidiera acudir a la vía judicial para defender , teóricamente, los intereses de la Iglesia. No obstante, sí se mostró sorprendida con la denuncia del párroco, que ayer pasó tiempo en los juzgados de Cangas.
El cura también tiene problemas con la justicia por culpa de una piedra del atrio de Coiro que cayó sobre un vehículo este verano. Benito de la Iglesia recibió una carta de un abogado catalán en la que reclaman que se haga cargo de los daños en el vehículo como consecuencia de este affaire. Sostiene el párroco que nadie mandó a la afectada aparcar en el atrio de la iglesia y ya anunció que no pagaría nada