REDACCIÓN - MOAÑA
El colectivo de afectados por la contaminación electromagnética de As Barxas, Domaio y Meira, en Moaña, con el apoyo de la federación de vecinos A Chamusca y otros colectivos, denuncia que la compañía Telefónica sigue sin presentar un estudio independiente sobre las intensidades de las radiaciones electromagnéticas de las antenas del municipio, pese a que se había comprometido a financiarlo tras las reuniones mantenidas en junio de 2009. Asegura que para resolver la legalización de las antenas de esta compañía en Moaña, la empresa había acordado que pagaría un estudio independiente.
Pero para sorpresa del colectivo, dice que la compañía desautorizó el estudio del primer técnico que se le propuso, Ceferino Maestu, alegando que mantenía una posición de rechazo a las antenas de telefonía móvil. A la vez, les dio el nombre de otro técnico, Francisco del Pozo, de la Universidad Politécnica de Madrid. La propuesta fue aceptada por los vecinos, pero la sopresa fue mayor, dicen, cuando meses más tarde "nos comunican que tampouco aceptan aquel estudo, porque lles informaron que o técnico, o que eles mesmos nos indicaron, tamén mantiña unha posición contraria á instalación das antenas". Para el coelctivo, la posición reticente de Telefónica demuestra que este tipo de compañías necesitan callar cualquier voz autorizada que pueda alertar sobre los efectos negativos de sus antenas.
El colectivo insiste en la necesidad de que se haga este estudio independiente que determine con criterios científicos los puntos geográficos idóneos para las antenas y pide que el Concello destine las multas que recauda a las compañías por la ilegalidad de las antenas para financiarlo. El Concello está pasando, por ejemplo, a Vodafone, multas mensuales de 3.000 euros. Los afectados, que han pedido una reunión con el alcalde, piden que mientras no haya este estudio no se apruebe ningún plan de implantación de las compañías, ahora que en 15 días acabará la tramitación del presentado por Telefónica.