JUAN CALVO - CANGAS
La directiva de la Asociación de Vecinos de A Portela manifestó ayer de forma contundente que no había más solución que el derribo de la planta de hormigón. El nuevo auto judicial requiriendo al Concello para que proceda a la demolición de la instalación en un plazo máximo de tres meses ha vuelto a dar la razón a los vecinos contrarios a la instalación de la citada instalación, que consideran que desarrolla una actividad molesta. "Non hai solución. Vai abaixo caiga quen caiga", afirma un miembro de la junta directiva, que recuerda, no obstante, que desde el año 2005, que comenzó el conflicto, el propietario de la empresa, Luis Barros, nunca intentó negociar con los vecinos. "Levamos gastados moitos cartos neste pleito e nós somos un lugar donde a maioría dos socios son xente xubilada. Hai unha sentencia e hai que cumplila", afirma.
Los empresarios de la zona de "A Portela" son conscientes de la grave situación en la que les coloca el nuevo auto judicial. Su portavoz, Cándido Santomé, es consciente de que la solución pasa por desarrollar esta zona industrial incluyendo también en este proceso a la empresa de Luis Barros. Afirma que ya se iniciaron los trámites para financiar de forma privada el desarrollo de la citada zona y que se está buscando la fórmula más rápida y menos costosa, si se puede, para convertir a la zona de A Portela en una verdadera zona industrial. Cándido Santomé asegura que la mayoría de las empresas están en una situación similar a la de Barros, con licencia de obra y de actividad concedida por el Concello de Cangas, que podría ser denunciada también como fue la de Luis Barros. "La situación nos tiene preocupados e inquietos. La semana pasada ya estuvimos reunidos. Ahora, con este auto judicial, los acontecimientos se precipitan y nos obligan a ir más rápido. Ya tenemos creada la asociación con el correspondiente NIF. Está claro que el problema es complicado, pero lo tenemos que solucionar nosotros. Queremos colaboración del Concello, pero no creo que nadie de nosotros quiera una indemnización. Eso no conduce a nada".
Cándido Santomé manifiesta que empresarios de la asociación mantuvieron una reunión con Asociación de Vecinos de A Portela, que fue la que denunció a la empresa de Luis Barros. "No nos encontramos con una reunión conflictiva, aunque con la denuncia de alguna forma nos sentimos aludidos. Ellos con lo que están en contra es con la actividad que desarrolla la empresa y por lo que vimos no están dispuesto a ceder. También mantuvimos una conversación con Luis Barros".