FRAN GUTIÉRREZ SAS - MOAÑA
Los socios del Domaio F. C. decidieron ayer en asamblea y por unanimidad ceder el campo de fútbol de A Granxa al Concello durante un periodo de 25 años. Sin tanto consenso también aprobaron que sea el propio club el que continúe encargándose de las labores de mantenimiento. La cesión es una medida obligatoria si la entidad quiere que la administración ejecute las ansiadas obras de reforma de la infraestructura y de dotación de césped artificial. No en vano, el equipo moañés es uno de los dos únicos clubes de toda la Primera Autonómica que todavía disputa sus partidos como local sobre tierra, el otro es el San Adrián, de Vilaboa.
El Concello pidió una cesión de 25 años, pues es el tiempo que se tardará en amortizar la inversión de 554.786,97 euros que realizará, con cargo a los fondos del Plan E, para ejecutar la obra. La intención del gobierno local es que la actuación pueda estar licitada en el mes de mayo y concluida en octubre, periodo que repercutiría lo menos posible en la competición liguera. De hecho, el presidente del Domaio F. C., Antonio Martínez, explicó que esta temporada las obras solo afectarían a los dos últimos partidos en A Granxa, en donde el equipo local se desplazaría al recinto de O Casal.
Los trabajos que se realizarán en esos seis meses de ejecución incluyen: El retranqueo de la grada; la ampliación de la cubierta; el acondicionamiento de los vestuarios existentes y la construcción de otros dos; la reforma del local social del club; la dotación de agua corriente; la conexión a la red de saneamiento; la instalación de porterías de fútbol-11, fútbol-7 y banquillos; la ubicación de una red de protección perimetral; y la mejora de la iluminación del campo, que muchos de los socios presentes en la asamblea –más de 80 de los 430 que tiene el club– reclamaron como absolutamente necesaria.
Menos consenso existió a la hora de establecer el convenio que regiría entre el Domaio F. C. y el Concello. En este apartado se produjeron dos abstenciones, pues hay quien prefería que fuese la propia administración la que se encargase de los trabajos de mantenimiento, conservación y reposición de las instalaciones. Pero la inmensa mayoría de socios rechazó un acuerdo de este estilo, similar al que rige en el campo de O Casal, y se decantó porque sea la directiva la que se siga encargando de estas tareas. Con esto tratan de evitar conflictos de competencias por las instalaciones, pues el club de fútbol tendría en su poder las llaves de A Granxa. El Concello tan sólo podría organizar actividades en el campo durante las horas que el Domaio F. C. no haga uso de las instalaciones.
Además, entre las obligaciones que tiene la administración, según la propuesta de convenio que la directiva remitirá hoy mismo al gobierno local, se encuentra la de avisar al Domaio con antelación de cualquier acto no promovido por el club.
Las obligaciones a las que estaría sujeto el club, más allá de los gastos de mantenimiento, pasan por informar al Concello de los horarios de uso y los calendarios de todas las categorías, permitir que la administración utilice las instalaciones para actividades deportivas y de ocio, y suscribir una póliza de responsabilidad civil. Desde la directiva afirman que ya cuentan con este seguro desde hace 4 años.