G.M.P. - CANGAS
Dos décadas después de su inauguración, en 1989, y tras siete meses cerrada al público para someterse a una remodelación integral en la que se invirtieron 568.680 euros del Plan E, la Casa da Cultura de Cangas reabrió ayer sus puertas con una imagen renovada y la dotación de nuevos servicios, como la reparación de la estructura central, reposición de la cubierta, sustitución de la carpintería exterior, mejora de la iluminación e instalación de calefacción y de un ascensor que garantizan el acceso a las personas con movilidad reducida. En el acto intervinieron el delegado del Gobierno en Galicia, Antón Louro; la alcaldesa, Clara Millán; y el concejal de Cultura, Xosé Manuel Pazos, así como representantes de todos los partidos políticos de la corporación y de los colectivos sociales del municipio. "É nos tempos de crise cando as inversións en Cultura son aínda máis rendibles", proclamó Pazos, que se felicitó por que este tipo de actuaciones "fan esquecer os sinsabores da política" y sirven de "paradigma do coñecemento e de democratización da Cultura".
El acto combinó intervenciones políticas y culturales. Comenzó pasadas las seis y media de la tarde con un paseo por las instalaciones y una parada en la sala "Ángel Botello" para ver la exposición con los fondos artísticos municipales. Luego, los responsables políticos se dirigieron al salón de actos para declamar sus discursos. Pazos aludió a la Casa da Cultura como "o edificio máis visitado polos cangueses e canguesas", repasó las mejoras realizadas para superar situaciones como "a colocación de caldeiros para recoller as pingüeiras da chuva", el frío que debían soportar los usuarios por la falta de calefacción o las dificultades de acceso a las plantas superiores para las personas con alguna discapacidad. También se acordó de los ex concejales Henrique Harguindey, por ser el primero en "soñar e dar os pasos necesarios para levantar unha Casa da Cultura", y Antón Lamapereira, artífice de que esas instalaciones municipales cuenten con el mejor fondo de publicaciones teatrales de Galicia, el "María Casares".
La alcaldesa tomó luego la palabra y agradeció también la presencia del arquitecto que diseñó el edificio y dirigió su remodelación, César Portela, así como del poeta Bernardino Graña, entre otros. "Este foi e será sempre un lugar de encontro, de estudo e de saber", proclamó, e hizo hincapié en que la actuación respetó la propuesta original: "Conservouse todo o que o mereceu e mellorouse o pouco que podía ser mellorado". Anunció que mañana abrirá sus puertas al público para "ser o referente da Cultura en Cangas", y remató su intervención con un alegato en defensa del idioma gallego que el público premió con sonoros aplausos.
Antón Louro aludió a la reforma de la Casa da Cultura como "magnífico exemplo" para justificar el Plan E, animó a hacer uso de "este espacio de liberdade" y destacó el nuevo fondo estatal de 2,8 millones para Cangas.