D.G.P. - O MORRAZO
"Cuando llegue a casa habrá que hacer una cena especial. Mi mujer ha vuelto a nacer hoy". Esto es lo que decía ayer en el lugar del siniestro el marido de Josefa Pena Entenza, la conductora del tercer coche implicado en el accidente, un Mercedes C220. Esta vecina moañesa es la única superviviente del grave siniestro ocurrido ayer en el Corredor de O Morrazo y circulaba en sentido Vigo, detrás de la Citroën Jumper. Cuando se produjo la colisión entre las dos furgonetas ella no tuvo tiempo para evitar el impacto contra la que le precedía.
A causa del choque, el frontal de su automóvil quedó destrozado y a continuación se vio afectado por el incendio de la Jumper. Afortunadamente ella no sufrió heridas de consideración, aunque fue trasladada al hospital vigués de Fátima. Antes de que la llevasen en ambulancia pudo hablar con su marido, que se acercó de inmediato al lugar (residen en Broullón). "El frontal está destrozado, pero el habitáculo interior está casi intacto. Si no fuese en un Mercedes a lo mejor ella no lo contaba", decía después el esposo. Él también pudo explicar que un testigo de lo ocurrido se cruzó con el Opel Combo y le realizó señales para advertirle de que estaba invadiendo parte del carril contrario. Y justo después se produjo el fatal choque, cuyas consecuencias pudo ver por el retrovisor de su coche.
El estado en el que quedaron los automóviles implicados daba una idea certera de la dimensión del impacto. La imagen de la Citroën Jumper era especialmente reveladora: volcada sobre un costado, completamente quemada y casi imposible de identificar la marca y el modelo.
Al lugar acudieron patrullas de la Guardia Civil de Tráfico, Protección Civil Moaña y los Bombeiros do Morrazo. Los bomberos y los voluntarios tuvieron que extinguir el fuego que afectaba a la Citroën Jumper y al Mercedes con rapidez porque en el suelo había una mancha de combustible que abarcaba unos 30 metros cuadrados. Para ello debieron emplear tanto agua como espuma y una vez sofocado el incendio pudieron centrarse en la excarcelación de los fallecidos. Fue una labor muy complicada: en el caso del joven conductor del Opel Combo necesitaron cerca de una hora porque el cuerpo estaba completamente atrapado y fue preciso cortar varias partes del vehículo. Algo muy similar ocurrió en el caso de la Citroën Jumper.
Para facilitar las labores de socorro´ la Guardia Civil procedió a restringir la circulación en algunos tramos del Corredor do Morrazo y a desviar a los conductores. Así, los que venían desde Vigo o Domaio en dirección Moaña eran desviados hacia la carretera PO-551. Mientras, los que circulaban en sentido Vigo, eran obligados a dar la vuelta al llegar al entorno de la salida de Meira-A Fraga. El tráfico en la zona no quedó normalizado hasta pasadas las nueve de la noche de ayer. Los bomberos, Protección Civil Moaña y una brigada de conservación de la Consellería de Medio Ambiente, Infraestructuras e Territorio –que es la titular del Corredor do Morrazo– tuvieron que emplearse a fondo para retirar de la calzada los restos del accidente y los líquidos esparcidos por los coches accidentados.