G.M.P. - O MORRAZO
El de ayer fue el siniestro más grave, pero no el único mortal. El 10 de junio de 2006, los equipos de emergencias no pudieron hacer nada para salvar a una mujer de Cangas, trabajadora del servicio de limpieza, que falleció tras impactar su vehículo y el de un joven de Moaña a unos cientos de metros del siniestro de ayer. Las muescas del coche incendiado aún pueden apreciarse sobre el asfalto y marcan el lugar del primer accidente mortal desde su inauguración, el 2 de diciembre de 2005, por el entonces presidente autonómico, Emilio Pérez Touriño, que ponía fin a más de diez años de trámites y dos de obras.
En este tiempo, en el Corredor se producen una media mensual de entre dos y tres accidentes que precisan de intervención. Entre los más graves también figura el de una madre y dos hijas, naturales de A Coruña, que resultaron heridas graves en una colisión múltiple en la mitad del recorrido, que tuvo lugar el 9 de agosto de 2007. El 25 de setiembre de ese mismo año un conductor cangués de 31 años tuvo que ser excarcelado y trasladado a Povisa al salirse de la calzada y dar varias vueltas de campana tras recibir el impacto de otro vehículo cuyo conductor perdió el control al incorporarse al Corredor.
El 9 de julio de 2008, cuatro personas resultaron heridas graves en otro accidente en el que se vieron implicados dos hombres de Cangas, conductores de sendos turismos, y un matrimonio de Bueu que circulaba en moto. En febrero de 2009, una mujer de 29 años, vecina de la parroquia canguesa de O Hío, perdió su bebé al chocar frontalmente el vehículo que conducía con otro, también a su paso por Moaña. A estos siniestros se suman otros de menor gravedad, en alguna ocasión por desprendimientos de tierra y piedras que obligaron a cortar el acceso a Cangas.
También se registraron varios casos ocurridos en el único tramo grafiado con línea discontinua. El otro donde estaba permitido adelantar, un tramo entre los lugares de Broullón y Berducedo, fue modificado a las pocas semanas de inaugurarse tras las quejas de los conductores por su peligrosidad. Además, la intensidad del tráfico aumenta cada año, superando ya la media de 18.000 vehículos diarios, que se multiplican en verano, según los datos de la Xunta, que asigna al Corredor el nivel de servicio "F", calificación técnica que avisa de su saturación.