G.M.P.- CANGAS
"Durante los conflictos armados, era normal que un contingente de soldados llevara consigo tres o cuatro palomas mensajeras para informar a la retaguardia sobre la situación de las misiones militares". Desmantelados los palomares del Ejército, al menos en España, poniendo fin a una práctica utilizada durante siglos para informar en los frentes, el uso de palomas mensajeras se ha reducido a la competición deportiva y a la exposición de ejemplares que compiten en belleza y velocidad. Las candidatas que se presentaron al certamen morracense el sábado y el domingo, representando a una veintena de clubes gallegos, coincidían en sus altas prestaciones y obligaron al jurado a pasar toda una tarde, y parte de la noche, para decidir los ejemplares ganadores en cada una de las modalidades: pichones de belleza, adultas de belleza, standard internacional y sport internacional.
"La principal característica de estos animales es su innato sentido de la orientación, que les permite regresar al palomar desde puntos distantes en centenares de kilómetros, a una velocidad media de 60 kilómetros por hora", explican los entendidos, y añaden que esa cualidad se debe "a unos cristales de magnetita que poseen en la cabeza y que convierten a estos animales en auténticas brújulas cuya flecha indica siempre la dirección del palomar", esquivando los obstáculos que se encuentran en el camino. Las competiciones de palomas mensajeras premian esta cualidad, aunque también la belleza de los ejemplares, que se encargan de medir jueces especializados siguiendo unos parámetros establecidos en el reglamento.
A O Morrazo, una comarca puntera de la colombofilia (aunque todavía lejos del nivel de Portugal, donde casi es el "deporte nacional") llegaron equipos de las cuatro provincias gallegas, que se mostraron muy satisfechos por la organización y el lugar elegido para la exposición, una Casa da Cultura que acaba de ser objeto de remodelación integral y que aún está pendiente de su "reinauguración" oficial. También pudieron asistir a las charlas organizadas e intercambiar experiencias sobre esta afición, en las que se escucharon comentarios como la habilidad de las palomas para llevar el mensaje a destino sin las interferencias del móvil o de Internet.
Además, los participantes compartieron una comida de confraternidad en Casa Simón a la que también asistió la alcaldesa, Clara Millán, y se llevaron en la mochila un libro sobre la cría y cuidados de las palomas escrito por el presidente del club organizador, José Pereiro Francés.