CÉSAR COLLARTE - MOAÑA
Moaña volverá a tener desde hoy servicio de limpieza viaria. Los trabajadores de Urbaser que realizan esta tarea en el municipio desconvocaron ayer la huelga que mantenían desde el pasado día 4, después de haber alcanzado un acuerdo con la empresa y rubricar su convenio colectivo.
La firma del convenio, primero con el que cuentan estos asalariados, permitirá, según manifestó su portavoz, Isabel Chapela, disponer de unas condiciones contractuales similares a las del resto de trabajadores de otros ámbitos, amén de suponer una considerable mejora en sus retribuciones económicas. Y es que la principal novedad es que el sueldo base de los operarios pasará de los 460 euros que cobraban hasta la fecha a los 647 que recoge el documento firmado ayer. "Como la cantidad que recibíamos era tan baja, la subida es importante", afirma Isabel Chapela.
No es la única cuestión que supondrá una mejora en las condiciones de los trabajadores. Las pagas extraordinarias se incrementarán al mismo nivel que el sueldo base y los días festivos se remunerarán de manera especial, no como días normales. Asimismo, el documento regula los periodos vacacionales. Hasta la fecha, aunque se respetaban, "recibíamos únicamente el salario base y ahora recibiremos un salario normal cuando las disfrutemos", apunta la portavoz de los asalariados. Además, el convenio tiene efectos retroactivos y entra en vigor desde el 1 de enero de 2009, por lo que la empresa abonará los atrasos.
Los seis trabajadores de Urbaser –de los cuales cuatro de ellos estaban en huelga– reanudarán hoy la actividad. La intención es comenzar por las calles más céntricas del municipio, "que son las que están en peores condiciones" y posteriormente ir escogiendo las zonas en función de las necesidades.
Con la firma de ayer se pone fin a once días de paralización de la actividad con unas movilizaciones que comenzaron la primera semana del mes de enero con encierros en el concello durante el horario laboral (de 7 a 15 horas) y que se recrudecieron esta misma semana con un encierro indefinido en el que los trabajadores llegaron a pernoctar dos noches en el interior de la casa consistorial.