CÉSAR COLLARTE - MOAÑA
La solución a la reforma del campo del Domaio deberá esperar un poco más. La directiva del club y el equipo de gobierno moañés aplazaron hasta la próxima semana la decisión sobre cómo se financiará la obra. La pelota está ahora en el tejado de la Diputación. Y es que en el club quieren conocer las intenciones del organismo provincial sobre este proyecto para conocer cómo se afrontará su ejecución.
La entrevista que ayer mantuvieron club y concello sirvió para que el gobierno local expusiese su intención de asumir el coste de la obra bien en su totalidad, bien en parte a través de un convenio con la Diputación. En este sentido, dejó la elección en manos de la directiva del Domaio, que ahora tratará de hacer una gestión urgente ante el organismo supramunicipal para clarificar sus intenciones al respecto. En caso de que decida financiar la dotación de césped artificial el club le pedirá que remita cuanto antes el convenio al concello. En caso contrario, será el Concello de Moaña el que afronte la totalidad del gasto.
El presupuesto global de las actuaciones asciende a 555.000 euros, de los cuales aproximadamente 300.000 corresponderían a la instalación de césped artificial y nuevas porterías, mientras que el resto se emplearía para las obras de mejora del campo (retranqueo de la grada, ampliación del terreno de juego, acondicionamiento y ampliación de los vestuarios y del local social, etcétera). El proyecto permitirá que el campo de A Granxa cuente con unas dimensiones de 97x54 metros y con una grada con capacidad para 300 espectadores. El club ya tiene casi listo el documento de cesión del campo de A Granxa para que el concello pueda realizar obras en él.