G.M.P. / CANGAS
El temporal dejó ayer nuevas secuelas en los municipios de la comarca, y especialmente en Cangas, donde el viento levantó el tejado de los pabellones de O Gatañal y San Roque, derribó árboles en Coiro y Rodeira, tiró vallas de obra en el centro urbano y rompió las amarras de una embarcación que terminó varada frente a la Casa da Cultura. La lluvia, y sobre todo el viento, dieron una tregua por la tarde, aunque la alerta de Protección Civil se mantiene ante la previsión de que el mal tiempo continúe en las próximas jornadas. Los partes meteorológicos apuntan a la formación de tormentas, con aparato eléctrico, bajas temperaturas y la llegada de sucesivas borrascas desde el atlántico con lluvias que continuarán en los primeros días de 2010.
Ayer, los mayores problemas se produjeron durante la noche y las primeras horas de la mañana. Protección Civil se trasladó al Camiño de A Garita, en la punta de Rodeira, para cortar un árbol que había caído sobre el vial, y del que fueron avisados por los vecinos a medianoche. El viento también derribó un eucalipto en Coiro, aunque en una zona forestal y poco transitada, por lo que no fue precisa la actuación de los servicios de emergencia. Por contra, sí tuvieron que acudir a la calle Andalucía, frente al edificio "Xoia", donde el temporal destrozó parte del vallado perimetral de un inmueble en construcción, con peligro para los viandantes y los coches estacionados en la zona. Algunos vecinos señalaron que las chapas afectaron a uno de los vehículos, aunque no se pudo constatar ni se presentaron denuncias al respecto. Protección Civil y la Policía Local retiraron parte del vallado desprendido y avisó a la empresa constructora para que se hiciera cargo del resto de los paneles y evitar situaciones peligrosas.
También los pabellones deportivos del municipio volvieron a sufrir las inclemencias meteorológicas. En el del colegio de San Roque volvieron a desprenderse varias chapas que fueron apuntaladas la semana pasada, el mismo día que el temporal arrancó la techumbre del pabellón de Rodeira. Aunque los efectivos de Protección Civil se trasladaron al lugar, la carencia de medios obligó a intervenir a mediodía a los Bombeiros do Morrazo, que cuentan con grúa y escaleras apropiadas para este tipo de actuaciones.
O Gatañal fue otro de los puntos con incidencias durante la jornada, al desprenderse varios paneles del conducto de aire de la cubierta, que estaban amarradas con alambres desde hace semanas. El fuerte viento y la escasez de medios impidió actuar a los efectivos municipales durante la noche, de lo que se avisó a la concejala y presidenta de la Fundación Deportiva, Antonia Queimaño. El desprendimiento de algunas planchas puede favorecer un "efecto dominó", por lo que urge actuar para afianzar la cubierta.
Alumbrado navideño
Tampoco el alumbrado navideño se salvó de la fuerza del viento, y varios vecinos llamaron ayer por la noche a la Policía Local para alertar de que se había descolgado uno de los arcos en la Avenida de Ourense, junto al cruce con la calle Noria, con el consiguiente peligro para la circulación. El bamboleo afectó al suministro eléctrico del panel, que no llegó a desprenderse, y los agentes municipales llamaron a la empresa instaladora para que reforzara la instalación.
El temporal también se dejó sentir en la mar, y parte de la flota permaneció amarrada. El oleaje y el viento pudieron ser la causa de que una pequeña embarcación rompiera amarras y acabase varada en la playa de Rodeira, junto a la Casa da Cultura. Además, un coche con dos mujeres que acudían a O Salgueirón a ver el oleaje quedó atrapado en el fango y tuvo que ser rescatado por la grúa municipal.