CÉSAR COLLARTE / MOAÑA
La adjudicación del servicio de recogida y tratamiento del servicio de basuras entra en su recta final. La Mancomunidade do Morrazo ha convocado para el martes la mesa técnica en la que se analizará la única propuesta presentada, a cargo de la empresa GSC. La gerente del organismo mancomunado, el interventor, la secretaria y el tesorero y representantes de la Universidade de Vigo, entre otros, juzgarán la oferta desde el punto de vista técnico y económico y emitirán un informe a la mesa de contratación. También se invitó a la Consellería de Medio Ambiente, pero declinó la proposición.
Será el paso previo a que la mesa de contratación se reúna y decida si adjudica o no la oferta. Esta reunión está prevista para la primera semana de enero y en ella se abrirá el sobre con la oferta económica que ha presentado GSC. El pliego de condiciones marcaba un plazo mínimo de ocho años con una inversión que debía situarse en algo más de dos millones de euros.
En principio, todo apunta a que la oferta de GSC reciba el visto bueno de los técnicos y que, salvo sorpresa de última hora, pase también el filtro de la mesa de contratación, siempre y cuando respete las condiciones económicas fijadas por la Mancomunidade. En caso de que así sea se abrirá un nuevo horizonte para un servicio de basuras que se viene desarrollando en precario desde 2004, cuando Urbaser lo abandonó, dando paso a una etapa en la que han sido responsables del mismo Aymasa y, actualmente, Isolux.
La apuesta de GSC convence inicialmente a los gestores de la Mancomunidade, que ven con buenos ojos el compromiso de renovar el parque de contenerización y vehículos, la implantación de la recogida lateral y un pequeño compromiso de compostaje (con restos vegetales) que permitiría poner en marcha la planta a un nivel básico. La intención es que en primavera pueda estar trabajando y en verano esté a pleno rendimiento.