GONZALO MARTÍNEZ - CANGAS
El temporal provocó ayer el caos en Rodeira, donde el viento levantó el tejado del pabellón de deportes del instituto y arrojó las chapas metálicas contra las viviendas próximas, el cuartel de la Guardia Civil y sobre varios coches aparcados en los alrededores, que quedaron aplastados por el peso de la cubierta. Además, algunas piezas volaron sobre la carretera PO-551 y el vial de Espíritu Santo, que tuvieron que cerrarse al tráfico. Faltaban algunos minutos para la una de la tarde, hora de inicio del recreo para los 700 alumnos del centro de enseñanza, que vivieron con gran susto el estruendo inicial en la jornada previa a las vacaciones de navidad, aunque ninguno resultó herido. Sorprendentemente, tampoco hubo daños entre los conductores y viandantes, que corrieron a refugiarse en el interior de los locales. "Hoxe si que podemos decir que temos un anxo da guarda", resumió, aliviada, una de las profesoras del instituto.
Un ciudadano llamó a las 12:46 horas a la Policía Local alertando de lo sucedido. "Hubo un ruído tremendo e o tellado veuse abaixo de repente", explicó poco después Pepe, vecino de las "casas baratas" que vivió en directo los acontecimientos. "Con semellante estruendo, saltei da cama co susto", añade su mujer. Otra vecina, Pilar Chapela, se congratulaba de que una farola situada frente a su vivienda le sirviera de parapeto frente a las chapas metálicas. Lilia, la dueña de la tienda ubicada frente al instituto, no tuvo tanta suerte, y parte de la cubierta le destrozó el tejado de la casa anexa.
La aparatosidad del incidente movilizó enseguida a los equipos de emergencias, a través de los agentes locales y del 112. Técnicos sanitarios del 061 se dirigieron al lugar, aunque no tuvieron que intervenir. La Guardia Civil acordonó la zona y la Policía Local cortó el tráfico en el cruce hacia Aldea de Arriba y frente a las pistas de keniata. Los Bombeiros do Morrazo se encargaron de retirar las piezas sueltas y apuntalar las demás. Protección Civil movilizó a una decena de efectivos, entre su equipo de emergencias y voluntarios. Los profesores del centro ordenaron a los alumnos permanecer en el interior y tranquilizar a los padres por lo sucedido, hasta que a las tres de la tarde se realizó la evacuación, de forma organizada.
Al lugar también acudieron la alcaldesa, Clara Millán; el teniente de alcalde, Héctor Otero, y la concejala de Seguridade, María José Vilas. Asimismo, se personaron representantes de la Consellería de Educación, que evaluaron los daños. La empresa "Cubiertas Galicia" continuaba anoche con los trabajos.