G.M.P. / CANGAS
Casi a las ocho y media de la mañana de ayer, un joven llegaba sofocado a las dependencias de la Policía Local de Cangas pidiendo protección contra los autores de una agresión de la que acababa de ser víctima dentro de una discoteca del entorno de la Avenida de Marín. Los agentes lo acompañaron hasta su domicilio por temor a nuevas agresiones, y pudieron constatar que a esa hora de la mañana aún había actividad en el interior de algunos locales "nocturnos". El incumplimiento de los horarios de cierre y sus consecuencias, como "conflictos y peleas entre personas bajo los efectos del alcohol", es un hecho "especialmente preocupante" para el cuerpo policial, que, ante las denuncias vecinales, ha emitido nuevos informes que derivarán, previsiblemente, en expedientes sancionadores por parte del Concello.
La entrada y salida de personas de algunos locales de copas más allá de las nueve de la mañana ya no es una excepción, y las patrullas de la Policía Local y de la Guardia Civil lo confirman cada fin de semana, con las correspondientes consecuencias. Entre la noche del sábado y la madrugada del domingo, las patrullas de ambos cuerpos, cuya colaboración ha mejorado de forma sustancial en los últimos meses, tuvieron que intervenir en varios servicios relacionados con el problema de los locales nocturnos del casco urbano, y en especial de la Avenida de Marín. Uno de ellos se realizó en torno a las siete y cuarto de la mañana en la calle Gondomar, donde se detectó un vehículo que circulaba en dirección contraria con varios jóvenes a bordo y cuya conductora, A.G.M., de 27 años y vecina de Marín, presentaba claros síntomas de encontrarse bajo los efectos del alcohol. Las pruebas confirmaron que duplicaba la tasa máxima permitida, por lo que se procedió a inmovilizar el vehículo e instruir denuncia. La infracción está tipificada como grave en la Ley de Seguridad Vial, lo que supone una sanción de 600 euros y la retirada de cuatro puntos del carné.
Casos como este son bastante habituales los fines de semana en Cangas. El martes fue condenado en juicio rápido otro conductor que fue detenido por una patrulla policial por un delito contra la seguridad del tráfico. La pena impuesta incluye la retirada del permiso de conducir durante ocho meses, además de una sanción económica de 600 euros. La Policía Local participa también en un operativo de la Dirección General de Tráfico (DGT) con controles de alcoholemia a conductores y que pretende velar por la seguridad en las carreteras durante las fechas navideñas, cuando son más frecuentes los excesos.