G.M.P. - CANGAS
Un niño de ocho años y dos mujeres fueron trasladados ayer al hospital Concheiro, de Vigo, para ser atendidos de las contusiones que sufrieron tras colisionar los dos vehículos en los que circulaban por la carretera PO-315 a la altura del cruce con el vial de subida al monte de San Cibrán, en la parroquia canguesa de Aldán. Los tres heridos fueron trasladados en la misma ambulancia –una de ellas en el asiento del ocupante delantero–, que tuvo que desplazarse desde Vigo al estar ocupadas a esa hora las de Cangas, Moaña y Bueu. El retraso provocó malestar entre los afectados por el siniestro, que fueron atendidos mientras tanto por efectivos de Protección Civil, Policía Local y Guardia Civil de Tráfico.
El percance tuvo lugar poco antes de la una de la tarde, cuando chocaron frontolateralmente un Citroën C-4 que circulaba por la carretera general en dirección Bueu y un Opel Corsa que bajaba de San Cibrán y, al parecer, metió el morro en la calzada sin percatarse del otro vehículo. Los vecinos aluden a problemas de visibilidad en ese punto y afirman que se han producido otros siniestros por ese motivo. La conductora del Citroën, vecina de la aldea de Meiro, en Bueu, y una mujer y un niño de ocho años que viajaban como acompañantes en el Corsa, ambos vecinos del barrio de San Roque, sufrieron magulladuras por el impacto en el pecho y en el abdomen, además de mareos y crisis de ansiedad por lo sucedido. Otra niña, de apenas unos meses de edad, salió aparentemente ilesa. Según los testimonios recabados, todos llevaban el cinturón de seguridad y los correspondientes anclajes, en el caso de los menores.
El siniestro se produjo exactamente en la línea que delimita las competencias entre la Policía Local y la Guardia Civil. Los agentes locales llegaron primero al lugar, aunque luego asumió el atestado una patrulla de Tráfico, que tomó fotos y anotaciones antes de retirar de la carretera los vehículos, que obstaculizaban la circulación. Protección Civil limpió la calzada.
Aceite en el Eirado
Los equipos de emergencias también se desplazaron a primera hora de la tarde al Eirado do Sinal, donde un vehículo que estacionó en la zona peatonal sufrió una avería y derramó aceite en la calzada. Protección Civil limpió el pavimento con detergentes, y la Policía Local ordenó retirar el coche con la grúa municipal y multó al conductor por carecer de tarjeta de acceso a las calles peatonales. Este explicó que desconocía esa restricción y que los bolardos de acceso estaban bajados.
Caída en la vía pública
Por otra parte, una mujer de avanzada edad cayó ayer al tropezar con una señal de tráfico tirada en el cruce de la Avenida de Ourense con la calle Mestre Tenreiro, en el centro urbano de la villa. Al parecer, la señal, que advierte a los automovilistas de la proximidad de un paso de peatones fue arrancada durante la noche, en la que se produjeron también otros actos de vandalismo tras los que se intuye la ingesta excesiva de alcohol, y que se repiten con cierta frecuencia los fines de semana.