FRAN GUTIÉRREZ SAS / MOAÑA
Pese a que el proceso para alquilar el futuro centro de odontología y fisioterapia en el local de la calle Don Donato continúa con su tramitación, el portavoz del PP local, José Fervenza, se mantiene en su intención de ubicar dichos servicios dentro de la Casa do Mar de Moaña. El concejal asegura que le trasladó esta propuesta a la conselleira de Sanidade, Pilar Farjas, en el mes de marzo, y que esta semana espera reunirse con ella para que le explique si fructificaron las negociaciones con el Instituto Social de la Marina, que tiene la competencia en parte del inmueble.
Fervenza asegura que espera que las gestiones lleguen a tiempo para evitar que el Concello tenga que hacer frente a un alquiler que con toda probabilidad será de 31.200 euros al año. La intención sería poner de acuerdo a tres administraciones: la Consellería de Sanidade, la de Benestar y el ISM, del Estado, para que este último organismo traslade sus oficinas a la planta baja y ubicar en la planta alta de la Casa do Mar el centro de odontología.
Sobre el servicio de fisioterapia la intención del edil del PP es instalarlo en la planta baja del ISM, pues necesitaría de unas instalaciones mayores. Fervenza reconoce que es complicado poner de acuerdo a las administraciones, y asegura que si el ISM no cede este espacio antes de que se alquile el nuevo local seguirá intentando este traspaso. "Moaña precisa de moitas dotacións médicas, e a Casa do Mar é o mellor lugar para ubicalas", dice el edil.
En todo caso, el concejal de la oposición aprovecha para criticar la falta de gestión del alcalde, Xosé Manuel Millán, en este sentido. "En sete meses estamos facendo máis xestións que o alcalde en 7 anos", defiende.
A la intención de agrupar todos los servicios médicos del centro en la Casa do Mar también se acoge el grupo socialista. En el pleno para iniciar la contratación del local de O Rosal los ediles del PSOE ya demostraron sus diferencias en este sentido con sus socios de gobierno, el BNG.
Por su parte, Xosé Manuel Millán aseguró en su momento que tratar de seguir poniendo de acuerdo a la Xunta y el Estado supondría retrasar nuevamente la entrada en funcionamiento de un servicio que podría estar operativo la próxima primavera.