CÉSAR COLLARTE /BUEU
La dificultad de los accesos impedirá la retirada de la ballena muerta que apareció el jueves en las inmediaciones de la playa de Lagos. La decisión de dejar que la naturaleza siga su curso se adoptó ayer, después de que efectivos de Protección Civil, técnicos de la Consellería de Medio Ambiente de la Xunta de Galicia y una unidad móvil de la Coordinadora para o Estudo dos Mamíferos Mariños (Cemma) visitasen la zona para recabar más información.
Desde el Cemma apuntaron que el ejemplar varado corresponde a una ballena aliblanca macho de unos 6 metros de longitud que se encuentra en avanzado estado de descomposición. El mamífero se encuentra en una zona rocosa junto a la playa de Lagos que dificulta el acceso a pie y su peso puede estar próximo a las tres toneladas. Retirarla, pues, se antoja una misión más que complicada. "O lugar no que se atopa é moi complicado. A operación de sacala de alí é moi complexa, así que a idea de partida é deixala alí", apunta el presidente del Cemma, Alfredo López. A eso contribuye el hecho de que por la zona no existan viviendas cercanas que puedan sufrir molestias por el olor que desprende el animal muerto.
El avanzado estado de descomposición en el que se encuentra la ballena impide disponer de demasiados datos, como poder aventurar las causas de su muerte. "Conseguimos averiguar o sexo e a especie, pero tal e como está é imposible saber moito máis. Non ten pel e está deformada", explica Alfredo López.
Cinco o seis al año
Este tipo de ballena es habitual del Océano Atlántico y vive frente a las costas, aunque ya no es tan habitual su presencia en las rías. Con todo, los varamientos no son excepcionales, ya que se producen, según los datos que maneja el Cemma, unas cinco o seis ocasiones al año. En 2009 ya se produjo un varamiento en Baiona e incluso los ha habido de ejemplares más grandes, como el de hace ahora casi un año en Marín, con una ballena aliblanca que superaba los diez metros de longitud. Es más habitual, sin embargo, que sean otras las especies que aparezcan muertas en las costas gallegas, caso de los delfines.
El cadáver de la ballena fue detectado el jueves y de su presencia fue alertada la Central de Emergencias del 112, que remitió los datos tanto a la Policía Local de Bueu como a la Coordinadora para o Estudo dos Mamíferos Mariños. El hecho de que el aviso se produjese ya tarde motivó que la visita al lugar se pospusiese para ayer mismo.