D.G.P. - BUEU
La Policía Local de Bueu contará en pocas fechas con nuevas armas y esta vez serán de propiedad municipal. El Concello de Bueu, siguiendo lo establecido por la Lei de Coordinación de Policías Locais de Galicia, ha comprado catorce nuevas pistolas para los agentes buenenses y un armero que se ubicará en las dependencias de la jefatura. Las nuevas armas sustituirán a las que ya tenían los policías, pero a nivel particular y que utilizaban de servicio gracias a un certificado expedido en su día desde la Alcaldía.
La diligencia y el afán de operatividad del ayuntamiento buenense contrastan con la demora y las trabas en otros concellos cercanos, como el caso de Cangas. La concejala de Seguridade Cidadá, Laura Ogando, argumenta que con esta medida el gobierno local cumple con ley y apuesta por la regularización total del armamento de la Policía Local. "Aquí o debate non está en se armamos á Policía ou non. Os axentes xa están armados e o que se tenta agora é que todo esté en regla porque a normativa cambiou nos últimos anos, establecendo que as armas deben ser municipais", explica la edil. Ogando defiende que en todo caso las pistolas deberían tener una intencionalidad "disuasoria ou de protección".
El procedimiento para armar a la Policía Local no es sencillo y requiere el cumplimiento de una serie de condicionantes, un proceso que es supervisado por la Guardia Civil. Ayer mismo se dio uno de los pasos más importantes, con la instalación en las dependencias de la jefatura –sita en la antigua Casa do Mar– de un armero. Se trata de una especie de caja fuerte dotada de importantes de medidas de seguridad y en la que se deben guardar las armas de fuego. Su interior está dividido en "cajetines" y en los que cada agente debe depositar su pistola.
El mueble en cuestión cuenta con una cerradura de llave, otra de combinación y pesa un total de 670 kilogramos. El Concello de Bueu necesitó la ayuda de una carreta elevadora de la cofradía de pescadores, con la que se izó el armero hasta la primera planta del edificio.
El siguiente paso será la dotación de las armas, algo que todavía deberá esperar. Antes de su entrega deben ser revisadas por la Guardia Civil, que debe expedir una "cartilla" en la que se recojan las características de la pistola y los datos del agente que la usará.