J.C - CANGAS
La mañana en el Concello de Cangas empezó con reuniones en los pasillos y alguna que otra amenaza de denuncia. El reglamento del Servicio Municipal de Emergencias que se incluía en el orden del día del pleno de hoy había levantado una insospechada polvareda. Comité de Empresa y Junta de Personal dudaban de la legitimidad de la propuesta porque pensaban que podía influir en la Relación de Puestos de Trabajo (RPT), por lo que debían ser consultados. A primera hora hubo una reunión de la concejala de Personal, Maruchi Álvarez, con el presidente de la Junta de Personal y más tarde con el del Comité de Empresa, donde se abundó en las dudas. El alboroto fue tal que llegó hasta el juzgado de Cangas, donde trabaja la edil de Seguridade, María José Vilas. La edil trató de aclarar la situación con los sindicatos y hacerles ver que el reglamento era totalmente compatible con la RPT. No obstante, como el asunto no era urgente y a petición de su grupo, optó por retirarlo del orden del día y presentarlo en otro momento ya con análisis de los sindicatos. En la comisión informativa de Personal, Régimen Interior y Protección Civil, el PSOE había apoyado la propuesta, mientras que el resto de los grupos reservaron su voto para hoy.
Mientras todo esto pasaba en una mañana acelerada, llena de reuniones, ACE y PSOE no obtuvieron respuesta alguna a la especie de ultimátum que presentaron al grupo municipal del BNG con la alcaldesa Clara Millán al frente, para votar a favor del crédito de 1,3 millones de euros que irá hoy a pleno. El BNG no se movió ni un ápice de sus postura y rechazó entregar nada a sus socios de gobierno de Cangas por escrito, tal y como solicitaban. Así que se mantiene la incertidumbre respecto a si prosperará o no la formalización del crédito con el BVA para, según el BNG, hacer frente al pago de las nóminas de los trabajadores municipales y también comprar los terrenos para el Centro de Salud de O Hío-Aldán. ACE y PSOE pedían que se les entregara por escrito un informe sobre la situación de ingresos y gastos hasta el momento de solicitar el crédito, que el Interventor Municipal aclarara diversas cuestiones sobre el crédito, al que él pone un reparo contundente. Pero nada. El portavoz del BNG, Óliver Álvarez, dijo que no tenía nada que añadir a lo dicho el viernes, que el BNG era coherente y sabía cumplir con sus responsabilidades, entre las que figuraba que los trabajadores del Concello cobraran. Pero lo cierto es que desde el PSOE y desde ACE tampoco estuvieron demasiado encima pidiendo al BNG una respuesta a las condiciones que salieron el viernes de la reunión de coordinación, que comenzó sin la alcaldesa y que cuando ésta llegó sólo quedaba el representante de ACE, Xosé Manuel Pazos.
Ayer se anunciaba una reunión previa al pleno entre PSOE y ACE para estudiar todas las alternativas. La propuesta de su socio de gobierno no gusta demasiado porque supondría ir en contra de un informe tan tajante como el realizado por el Interventor Municipal respecto al crédito, que considera que en la adjudicación se alteran las condiciones establecidas en las bases, al aceptar la contrapropuesta de la entidad bancaria de reducir a siete meses el plazo de devolución del dinero que pide el Concello.
La incertidumbre mantiene preocupados a los trabajadores del Concello de Cangas. No obstante, es difícil que algún grupo político se arriesgue a dejar sin cobrar a los trabajadores y máxime en las fechas de Navidad que se aproximan. Pero sí que este asunto sirve para poner una vez más de manifiesto que ni PSOE ni ACE están por hacer la vida fácil al BNG.