REDACCIÓN - CANGAS
La charla informativa convocada para que los representantes municipales y el presidente del Alondras dieran cuenta a los comuneros de Darbo del proyecto del campo de fútbol de hierba artificial que se pretende construir en Montecarrasco a punto estuvo de servir para disuadir a los promotores de sus intenciones. Las intervenciones de algunos comuneros (no acudieron muchos) fueron encaminadas hacia cuestiones que no guardaban relación con Montecarrasco y que tenían la intención de boicotear el proyecto. Muchas de estas cuestiones molestaron al presidente del Alondras, Luis Guimeráns, que no consintió verse interpelado por una persona sobre el futuro del campo del Alondras. Los políticos, tanto la alcaldesa Clara Millán como el concejal de Obras y Servicios, Héctor Otero, tienen la intención de seguir adelante, pero también conscientes de que hay otras alternativas. Eso sí, confían en que la mayoría de la asamblea que se reúne el próximo sábado mantenga criterios diferentes a algunos de los escuchados ayer. Ayer fue otra vuelca de tuerca más y parece que será la última. Hay responsables municipales que no están por continuar con conversaciones que no conducen a ninguna parte.
Cesión
La alcaldesa de Cangas, Clara Millán, explicó el convenio de cesión por parte de los comuneros, que sería por 50 años y que se invertirían 400.000 euros en construir un campo de hierba artificial para uso y disfrute no solo del Alondras, sino de todos los niños de Cangas. También explicó que en el convenio de cesión no se puede incluir el de colaboración, por el que el Concello se compromete a costear el mantenimiento de las áreas de recreo de la comunidad de Montes de Darbo. Los comuneros querían incluirlo, pero los técnicos municipales le dijeron que era imposible. En su lugar se buscó la posibilidad de firmar un convenio de colaboración por cuatro años. La Comunidad de Montes de Darbo presentará al Concello de Cangas nuevas puntualizaciones al convenio para construir el campo de fútbol de hierba artificial en Montecarrasco y el sábado irá a asamblea el convenio, salvo que las puntualizaciones no sean bien vistas por los técnicos municipales. Lo cierto es que tanto Clara Millán, como Héctor Otero y el presidente del Alondras, Luis Guimeráns se encontraron en Darbo con algo que no estaba previsto en el guión y que, desde luego, no gustó.