CRISTINA G. - MOAÑA
Muchos son los vecinos que al pasar por el barrio de O Con quedan sorprendidos por el vacío que ha dejado el desmantelamiento de la emblemática terraza del restaurante Marusía. Una pala la desmontó el mes pasado tras una orden de Costas del Estado que obligó a los propietarios del local a acabar con esta construcción levantada sobre la playa con palos de madera enterrados en la arena. Lolo Costa fue el artífice de esta terraza construida en 1978 cuando abrió el local. Y la terraza, con el paso de los años, se convirtió en un lugar de visita obligada no sólo para los vecinos sino para los visitantes de Moaña que disfrutaban de unos buenos aperitivos y comidas en una terraza que cuando la marea subía quedaba "colgante" sobre el mar.
Lolo ya no regenta el local, que lo tiene alquilado a otras personas, pero vive en el primer piso de la casa y él mismo gestionó en Costas otro permiso para que la terraza pueda seguir. Y así será, aunque con otra estructura, metálica, sin postes en la arena, pero conservando el suelo de madera. La intención de los propietarios es conseguir que Costas otorgue un permiso definitivo a esta terraza sin necesidad de que se tenga que desmontar en invierno.
Y es que la terraza suponía un atractivo turístico más en el municipio, hasta incluso, dicen algunos vecinos, un servicio.
Hay opiniones para todo, pero muchos son los vecinos que consideran absurdo tanta medida restrictiva que está aplicando Costas en el litoral, teniendo en cuenta que además en este caso se trata de un litoral urbano, con un relleno ganado al mar. Lolo Costa recuerda que, ya en una ocasión, tuvo que desmontar la terraza en invierno, pero sólo fue una sola vez en los más de 30 años de existencia. Este hostelero jubilado confía en poder cumplir toda la tramitación para abrir la nueva terraza, con su estructura metálica, antes de Semana Santa. Quizás, para entonces, vuelven las guitarras que siempre acompañaron estas aperturas cuando la terraza anunciaba el cambio de estación.