G.M.P. - CANGAS
Minutos antes de la una y media de la tarde, una patrulla policial se cruza con un camión que va derramando gasóleo provocado por una avería en la caja de refrigeración, con el consiguiente peligro de derrape de los vehículos que le siguen. Los agentes César y Argibay le dan el alto y lo inmovilizan a la altura de A Portela hasta la llegada de una dotación de la Guardia Civil de Tráfico, que escolta al camión averiado hasta un taller de Vigo. Mientras atiende este servicio, la patrulla de la Policía Local recibe una de las múltiples llamadas diarias por obstrucción del tráfico, esta vez ante una frutería de Pedra Alta, y uno de los agentes se desplaza para atenderla.
Ángel, Mariluz y Aurora atienden las llamadas y la labores administrativas: informes de convivencia, petición de tarjetas para la zona peatonal del Casco Vello o expedientes por ruidos en locales, que habrá que remitir al departamento de Urbanismo son algunos de ellos. Entre uno y otro llega un vecino que perdió su cartera, algunas de las cuales –incluso con dinero – se entregan a la Policía, que acumula varias cajas repletas de objetos perdidos en los últimos años. Mientras se formaliza ese trámite, llaman del 112 alertando de la presencia de perros sueltos en el cruce del Galas, de lo que se avisa a la Protectora de Animais do Morrazo.
A las dos y media hay cambio de turno, y un periodista se suma entonces a la patrulla para hacer, hasta medianoche, un seguimiento directo del trabajo del inspector Alberto Agulla, del oficial Martín Piñeiro y de los agentes David y Anxo. La regulación del tráfico en el entorno de los colegios Casa da Virxe y Compañía de María son los primeros destinos tras la reunión de coordinación del equipo. Un accidente sin heridos en el Alto da Portela; un control de alcoholemia a varios conductores que circulan por la Avenida de Ourense, entre ellos un chófer de autobús escolar; la visita a una obra en O Costal cuyos ruidos se denuncian; el habitual atasco frente a un supermercado de la Avenida de Vigo y el auxilio tirado sobre la acera en pleno centro urbano, preceden al cambio de turno a la brigada nocturna.