FRAN GUTIÉRREZ - MOAÑA
Una furgoneta de reparto de la empresa Frigoríficos de Mourente, de Pontevedra, quedó ayer sin frenos cuando circulaba en sentido descendente por el Corredor del Morrazo en dirección al puente de Rande, y acabó empotrada en la rotonda de Domaio, en Moaña. Afortunadamente, el conductor, vecino de Pontevedra, supo controlar la furgoneta y la dirigió directamente contra la rotonda evitando así colisionar con otras vehículos que circulaban a esa hora por la zona. El suceso ocurrió sobre la una de la tarde y se resolvió con un parte amistoso, según la Guardia Civil de Tráfico que no llegó a intervenir. La furgoneta iba cargada de pescado congelado y realizada su habitual ruta de reparto. Su conductor no sufrió tampoco ningún percance en este siniestro que finalmente quedó en un susto. La fuerte pendiente que la vía rápida tiene en sentido a la rotonda que entronca con la autopista es a veces una trampa.