JUAN CALVO - CANGAS
Miembros del Comité de Empresa y de Junta de Personal del Concello de Cangas manifiestan que no es cierto lo que asegura la alcaldesa Clara Millán y otros políticos locales de que el crédito de 1,3 millones de euros se pide para pagar la nómina de los trabajadores, además de hacer frente a la compra de los terrenos para construir el centro de salud Aldán-O Hío. José Paredes, miembro del comité de empresa, no repara en señalar que las nóminas de los trabajadores, tanto de los funcionarios como del personal laboral están garantizadas por ley y que es competencia de otros dos funcionarios que así sea: el interventor y el tesorero.
José Paredes señala que tanto el comité de empresa como la junta de personal mantuvo en julio una reunión con el interventor municipal, quien les garantizó que el dinero para pagar las nóminas estaba a buen recaudo. Así que los sindicatos no entienden ahora como la alcaldesa Clara Millán y el concejal de Facenda, Xosé Xoán Santamaría, entre otros, afirman que se solicita un crédito para pagar sus nóminas. Afirma Paredes que le gustaría ver qué sucede si no se aprueba el crédito que el próximo martes será debatido en el pleno. " Estamos xa fartos de que digan que o crédito é para pagarnos. Hai que recordarlle ós políticos que o presuposto está prorrogado e, polo tanto, a partida de Personal non mudou. Ademáis, senón hai cartos para pagar o personal ó interventor tiña que impedir novas contratacións, ainda que foran subvencionadas, porque el Concello sempre ten que poñer unha cantidade de cartos".
Los sindicatos están convencidos de que el polémico crédito se destinará a la compra de los terrenos para construir el consultorio de O Hío-Aldán y a tapar "buracos", como pagar los recibos atrasados de Unión Fenosa, el arreglo de las fotocopiadoras o la compra del papel, "é que estamos sin papel porque non se paga", critican varios sindicalistas, que lamentan que a la opinión pública se intente trasladar la imagen de que el Concello se va a endeudar para pagar a los trabajadores municipales porque hace poco amenazaron con ir a la huelga si el Concello no les pagaba determinados atrasos. Son conscientes que aunque este problema fue resuelto, puede quedar en el subconsciente de la opinión pública que toda la movida del crédito es para pagarles, cuando nada tiene que ver. Lamentan que se les esté utilizando y afirman que ellos, aunque no se aprobara el crédito iban a cobrar, de lo contrario pedirían responsabilidades a todos los que tienen que ver en la gestión del dinero público que estaba destinado a pagar las nóminas.
Este posicionamiento de miembros de las centrales sindicales podría hacer cambiar el voto de los partidos políticos en el próximo pleno, que podrían entender que lo del pago de nóminas era una estrategia para sensibilizar a los socios de gobierno y a la oposición municipal.
Claro que el Partido Popular no variará su posicionamiento. Está en contra del crédito porque lo considera del todo ilegal, y esgrime una y otra vez el reparo que el interventor municipal realizó a esta operación de tesorería.
Facenda acepta las condiciones impuestas por el BBV (pagar en siete meses) para adjudicarle el crédito.