JUAN CALVO. - CANGAS
Transcurridos ya más de quince días desde que se instalaron los pivotes que regulan la entrada de vehículos en el casco vello de Cangas, todavía no se entregaron las tarjetas que permitirán el acceso a las calles mencionadas en la ordenanza: Real, San José, Eugenio Sequeiros, Félix Ozamiz, y Eirado do Sinal, entre otras. Tampoco se está realizando ningún tipo de control sobre el acceso a esta zona, lo que está provocando el malestar de numerosos vecinos residentes.
Hasta la fecha, se presentaron 50 solicitudes en el Concello de Cangas para obtener la tarjeta que les permitirá el acceso a la calle peatonal. La demanda no es demasiado elevada, máxime cuando la ordenanza ya entró en vigor el pasado día 20 de noviembre y se invitó a los ciudadanos a que pasaran por el Concello a realizar las solicitudes de tarjetas. También es baja cuando si se compara con el número de tarjetas que la empresa otorgó al Concello de Cangas para repartir entre los residentes con y sin plaza de garaje y los no residentes con plaza de garaje: 100.
Afirman muchos solicitantes que los requisitos impuestos en la ordenanza les obligan a presentar un montón de documentación en las dependencias municipales. Desde la Policía Local se reconoce también que una de las principales causas por las que va tan lento el proceso de entrega de las tarjetas es el trámite burocrático. Los vecinos recuerdan las manifestaciones de la concejal de Tráfico, cuando se instalaron los pivotes, de que en una semana la zona iba a estar ya controlada. Los vecinos echan en falta una campaña de divulgación de la zona peatonal, donde ya se advierta a los conductores de la situación por la que van a pasar a partir de que la Policía Local empiece ya a exigir la tarjeta para entrar con vehículo en el casco vello.
En la actualidad ya son visibles los desperfectos causados por el tráfico rodado en las calles que fueron peatonalizadas, principalmente en la plaza de O Eirado do Sinal, donde hay baldosas que ya se encuentran levantadas.