REDACCIÓN - CANGAS
Representantes del Concello de Cangas, de la Comunidade de Montes de Darbo y del club Alondras volvieron a reunirse ayer por la noche con el ánimo de acercar posturas sobre la dotación de césped artificial al campo de fútbol de Montecarrasco, así como las contrapartidas exigidas por los propietarios de los terrenos para permitir esta actuación. La decisión corresponde a la asamblea de comuneros, que están citados para votarlo el sábado 19 en el colegio público de San Roque. Una semana antes, el sábado 12, en el mismo lugar habrá una asamblea informativa para explicar el proyecto global del Concello, en la que está prevista la participación de la alcaldesa, Clara Millán, y de los concejales Héctor Otero y Mariano Abalo, así como del presidente del Alondras, Luis Guimeráns.
Ayer quedó claro que no es posible incluir el convenio de colaboración para el mantenimiento de las áreas de ocio en el convenio de cesión de los terrenos, como pretenden los comuneros, lo que permitiría un compromiso mutuo durante los años que dure la cesión del campo de fútbol. Un informe de los servicios jurídicos municipales descarta esta opción, y los interlocutores barajan otras posibilidades. El Concello puso sobre la mesa un proyecto más amplio que, además de la hierba sintética, contempla la posibilidad de acondicionar bancadas y recuperar la fuente próxima, entre otras actuaciones demandadas por los comuneros, aunque no se concretan plazos y los pasos dependerán de que hayan financiación suficiente.
Instalaciones dignas
Mientras tanto, el Alondras presiona para encontrar una salida que permita a sus futbolistas de base contar con unas instalaciones “dignas”, que espera conseguir con la actuación municipal proyectada a cargo de los fondos estatales del Plan E. Los tres socios del tripartito coinciden en que esta es una actuación prioritaria y animan al acuerdo, si bien el edil de ACE Mariano Abalo ya manifestó su disconformidad con las “formas” de la alcaldesa en el anterior encuentro. En quince días habrá una decisión: la que tomen los comuneros de Darbo en asamblea.