FRAN GUTIÉRREZ SAS - MOAÑA
El barrio de O Real es el más habitado de Moaña, con unos 2.500 vecinos. A partir del 18 de diciembre lucirá una nueva cara, tras la reforma integral de la que está siendo objeto desde el mes de junio por parte del Concello. El concejal de Urbanismo, Valentín Piñeiro, confirma que los trabajos de humanización se encuentran en su recta final, por lo que estas navidades los vecinos podrán pasear por sus nuevas aceras.
En estos momentos a los obreros sólo les falta por acometer el pintado de algunas de las calles y los últimos retoques del resto. En total fueron nueve los viales del barrio que se humanizaron: Méndez Núñez, Miguel Enríquez, Almansa, Fragata Blanca, Villa de Madrid, Berenguela, Vencedora, Navas de Tolosa y Batalla de Callao. En todas ellas se renovó el firme, se construyeron aceras, se instaló mobiliario urbano y se plantaron árboles para hacer más agradable el paso de los residentes.
El principal objetivo de esta actuación es la dotación de aceras anchas, "pois antes os veciños case nin podían andar polas beirarrúas, que eran moi estreitas", indica Piñeiro. Pese a que las calles de este barrio son relativamente estrechas –entre 8 y 9 metros–, las aceras se anchearon hasta los cerca de dos metros en cada sentido, con lo que el espacio peatonal aumenta considerablemente.
Desde el Concello realizan una valoración "moi positiva" del resultado de las obras. "Estamos satisfeitos, pois conseguimos rematalas dentro dos prazos marcados inicialmente, e pensamos que os veciños quedaron contentos co cambio", señala el concejal de Urbanismo.
Las calles del céntrico barrio se abrieron a finales de los años 70 y comienzos de los 80, y desde entonces no se han reformado. "Era unha zona que quedara bastante antiga e abandoada", reconoce Piñeiro.
Esta reforma tiene un coste de 860.000 euros, que el Concello ejecutó con los fondos recibidos con el Plan E, puesto en marcha por el Gobierno central. Se trata de la actuación más cara de todas las incluidas en este paquete de medidas.