DAVID GARCÍA - BUEU
La propuesta del Concello de Bueu de convertir el antiguo cementerio municipal en un parque público se ha encontrado con los primeros escollos. La Consellería de Cultura e Turismo, de la que depende la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural, acaba de hacer llegar al ayuntamiento un informe “desfavorable” y en el que no autoriza esa actuación. Los técnicos estiman que se produciría una “grave alteración” en el espacio y por ello reclaman cambios en la propuesta.
Los autores del informe reconocen que el camposanto ya no mantiene su función original –fue cerrado hace más de dos décadas y los nichos se trasladaron a Castiñeiras–, pero entienden que “ten unha clara vinculación e relación co conxunto parroquial protexido”. El documento remitido cuestiona la “desaparición” del muro perimetral que configura este espacio; la presencia de unos senderos diagonales “totalmente alleos” a la forma del recinto; la construcción de muros y rampas que “fan perder a percepción de espacio único que tiña orixinalmente”; y el aconcidionamiento de gradas y escaleras a modo de anfiteatro porque se perciben como “elementos claramente descontextualizados”.
Algo similar opinan sobre una de las figuras más significativas del boceto remitido por el gobierno local buenense: la cubierta en forma de paraboloide. Los técnicos de Patrimonio argumentan que es una construcción “totalmente dexcontextualizada e que compite en presenza pola súa altura, forma e deseño coa propia igrexa”.
Lugar abandonado y sin uso
El ayuntamiento de Bueu envió hace meses a la consellería un escrito con su propuesta inicial, en la que se incluía un boceto de la actuación que se pretende ejecutar en un espacio que en la actualidad está abandonado y que carece de uso. El informe del departamento autonómico es preceptivo y la documentación fue estudiada en una Comisión Territorial do Patrimonio Histórico de Pontevedra. Ésta se celebró el pasado 27 de octubre y emitió un dictamen desfavorable.
La intención municipal es que los trabajos fuesen financiados por la anterior Consellería de Vivenda, que en un principio vio con buenos ojos la recuperación de este entorno.