REDACCIÓN - CANGAS
El propietario de la empresa Distribuciones Cárnicas Rosada, ubicada en el lugar de la parroquia de Coiro que le da nombre, desmintió ayer las acusaciones de dos vecinos sobre las supuestas actividades que se realizan a deshora y los ruidos que genera. La mejor prueba de ello, dice, es que tanto el Concello de Cangas como el Seprona de la Guardia Civil han archivado los expedientes, al descartar la existencia de irregularidad o infracción alguna y "comprobada la incerteza de los hechos denunciados". Añade el dueño de la industria que el hecho de que ninguna Administración haya atendido las numerosas reclamaciones formuladas por estos vecinos constata la falta de motivación de las mismas y lo "infundado" de sus acusaciones.
En su opinión, las críticas de estos vecinos responden a la denuncia formulada por el empresario cárnico ante el Concello, en la cual "se pone de manifiesto la presunta ilegalidad de las obras realizadas" por éstos en una finca colindante, y que representan el último capítulo de la "vieja inquina, que tiene su origen en la venta de la empresa por parte de los ahora denunciantes a Distribuciones Cárnicas Rosada S.L.". Desde ese momento, pasaron de ser "propietarios de la actividad que ahora dice molestarles a empleados de la nueva gerencia", afirma el empresario, a través de su representante legal.