F.G.S. - MOAÑA
El teniente de alcalde de Moaña, Víctor Pastoriza, salió al paso de las reclamaciones de los trabajadores del Sergas destinados en el Centro de Salud de Domaio. Éstos aseguraban ayer que llevan cerca de un año sin calefacción, que carecen de potencia de luz suficiente y que sufren goteras. Pastoriza defendió que el centro es gestionado por el propio Sergas, y que es el organismo autonómico el que debe financiar las obras necesarias para subsanar estas deficiencias.
En este sentido, el concejal recuerda que se trata de un caso complejo, al estar implicadas distintas instituciones. No en vano el edificio pertenece al Concello –el Sergas está tramitando su adquisición–, su gestión corresponde al Sergas y el suelo en el que se encuentra es propiedad de Portos de Galicia.
El Concello ya arregló hace una semana el calentador de agua, pues el personal y los pacientes no disponían de agua caliente desde antes del verano. Pero estas deficiencias Pastoriza las achaca a “problemas estructurais do propio edificio”, y defiende que el Sergas debe encargarse de arreglarlos. De todas formas, hace unos 15 días el concejal visitó las instalaciones y solicitó a la empresa Aqualia un presupuesto para mejorar la evacuación de aguas pluviales y fecales, que al no tener caída se acumulan en los bajos del inmueble, en la zona destinada a aparcamiento.
El teniente de alcalde puso en contacto a Aqualia con el Sergas, para que contemple la posibilidad de financiar las obras. “Mentres non se solucione este problema non poderemos amañar a calefacción, pois o depósito de gasóleo estropease porque está debaixo do edificio e inúndase cada vez que chove”, explica.
Sobre la falta de potencia eléctrica, que impide al personal sanitario enchufar una estufa eléctrica para mitigar el frío, el socialista reconoció que la instalación tiene contratada una potencia menor a la que sería necesaria. “Estamos tentando de arranxalo, pero debido as distintas institucións implicadas as cousas van máis lentas do que deberían”, reconoce.
Continuos problemas
El inmueble se inauguró en el año 2001, pero desde entonces no dejó de causar problemas. “Imos atendendo as demandas na medida das nosas posibilidades, pero xa tiveron problemas ata coa cristaleira”, recuerda Pastoriza.
En estos momentos la solución de parte de las deficiencias del Centro de Salud de Domaio pasan por que Aqualia presente al Sergas el presupuesto para acometer las reformas necesarias, y los responsables de Sanidade acepten financiar las obras.