JUAN CALVO - CANGAS
Comenzó ayer en el juzgado número 3 de Cangas la larga lista de declaraciones de los inmigrantes que están relacionados con la red que se dedicaba supuestamente a legalizar, con documentos falsos, a trabajadores, principalmente de origen marroquí y que provocó la detención de dos personas en Cangas, Carmen M. (conocida como la portuguesa o la blasileira) y el jefe de Estadística del Concello de Cangas, José L.B.
Los inmigrantes que prestaron ayer declaración ante el titular del juzgado número 3 de Cangas confesaron que conocían a Carmen M .y uno de ellos también reconoció que había vivido en la casa que la citada mujer tiene en Coiro. Ambos negaron haber entregado dinero a cambio de "papeles" para regularizar su situación a la que se considera cabecilla de la trama y que tampoco hubo otro tipo de intercambios. Uno de los imputados reconoció que había vivido entre 2005 y 2007 en la casa que la acusada tiene en Coiro y que con él lo hacían otros cuatro marroquíes y un argelino. Dijo que Carmen M. le había solicitado el informe de convivencia en el Concello, pero que cuando estuvo en Marín lo solicitó él.
La tónica de las declaraciones fue más o menos la misma en los dos inmigrantes que ayer se presentaron delante del juez. Manifestaron que sabían por rumores de la posibilidad de que Carmen M. podía solucionar la situación irregular por la que atravesaban, al carecer de permiso de trabajo para estar en España. Uno de ellos afirma que escuchó este tipo de rumores en la alameda de Cangas. Cabe recordar que, al principio, cuando la Policía Judicial comenzó a realizar sus trabajo, fueron muchos los inmigrantes que aseguraban que no sabían donde quedaba Cangas. No hubo preguntas relacionadas con el papel que jugaba el funcionario del Concello de Cangas en la trama, ya que supuestamente ellos no lo conocían, porque era Carmen A. la que acudía al Concello a solicitar los informes de convivencia, que acreditaban que habían vivido con ella más de un año.
Es evidente que los inmigrantes se encuentran entre la espada y la pared. Por una parte declarar contra Carmen M. les resulta difícil, en el supuesto caso de que fuera verdad el hecho de que les habría ayudado a conseguir su regularización, declarar en su contra, pero también corren el riesgo de ser expulsados del país si hay una condena por falsedad de documento público y delito contra los derechos de los trabajadores extranjeros.
Asistieron ayer a la toma de declaraciones los abogados de los dos inmigrantes y los letrados defensores de Carmen M. y de J.L.B.. No lo hizo el fiscal, por lo que no se sabe, de momento, si la acusación se va a centrar en los cabecillas de la trama dejando en segundo término a los inmigrantes, que podrían considerarse como víctimas. Uno de los que ayer declaró en los juzgados de Cangas vive en Marín y mañana celebra su boda con una ciudadana española, por lo que su situación podría mejorar ostensiblemente.
La cifra de inmigrantes que pasarán por el juzgado de Cangas del Morrazo aumentó y alcanza ya los 15.