G.M.P. - CANGAS
"¡Hay que manipularla con cuidado!" , insiste Isabel Sotelo a un compañero, mientras maneja una motosierra en el parque público de Rodeira, junto a la pista de skate. Todos saben que la seguridad es prioritaria, e Higinio, su monitor, se felicita porque ninguno de sus pupilos haya sufrido ningún percance en los días de actividad. "Son muy responsables", indica, y lo demuestran con su indumentaria y con su actitud. ¡Mira, mira, botas de seguridad!", "¡y guantes!", ¡y cascos!" , "¡y la pantalla para la cabeza!, se atropellan, dejando claro que siguen a rajatabla las instrucciones recibidas.
Pero si el hábito no hace al monje, las buenas obras hablan por él. Para poner en práctica sus conocimientos, el Concello les ofreció los jardines del paseo de Rodeira, y ello se han encargado de sacarle partido con labores de plantación, sembrado de césped, desbroces e incluso trabajos ornamentales sobre los setos. La gente ha sabido valorarlo, y son muchos los transeúntes que les felicitan por los resultados cuando les ven tan aplicados a su tarea. "Se trata de personas con necesidades especiales y con desigual destreza y constancia, pero son decididos y pueden llegar a desarrollar su trabajo de forma similar a cualquier otra", explica Higinio, que sobre todo fomenta el trabajo en equipo y reconoce que también ellos aportan colaboración mutua, ayudándose y motivándose.
"Recortar setos es lo que más me gusta, y la gente me dice que está bien", afirma Josep Benaque, mientras su compañero Javi Recamán reconoce que prefiere "trabajar en los jardines que en el centro". Pilar Bernárdez ya tenía algunos conocimientos previos, al igual que Anabel García, pero ambas reconocen que han aprendido "un montón de cosas, sobre todo a andar con el cortasetos y la desbrozadora". Isabel Sotelo coincide con ellas, aunque avisa que la maquinaria "hay que manejarla con cuidado", y ella en especial, por un problema de cadera que padece. Ángel Otero ya había hecho algunos "pinitos" como jardinero en un centro de Madrid donde estuvo anteriormente, aunque en Cangas "puedo practicar más". Pili Carrillo asegura que "me encanta, sobre todo recoger las podas y hacer limpieza", y Xiana Cortegoso resume el sentir general: "Muy bien muy bien. Queremos más actividades como esta"
El curso está subvencionado por la Diputación, y apoyado por el Concello, que busca que las empresas se impliquen a la hora de contratar un porcentaje de personas con discapacidad, como ya sucede en la limpieza urbana. El concejal de Benestar, Óliver Álvarez, reconoce que esa labor es más complicada en situaciones económicas difíciles, como la actual, pero cree necesario transmitir a los empresarios que "hai xente perfectamente cualificada para desempeñar un posto de traballo, e o único que agardan é unha oportunidade para demostralo" . El Concello sigue abierto a las iniciativas del Xoan XXIII, y los usuarios se sienten "encantados de poder hacer lo que nos gusta".