CRISTINA G. - BUEU
Las máquinas de Tragsa, contratadas por la Axencia de Protección da Legalidade Urbanística (APLU), dependiente de la Consellería de Medio Ambiente, nuevamente trabajaron ayer en Ons para empezar a retirar los escombros de las dos viviendas demolidas el día anterior. El derribo se realizó por orden judicial debido a unos expedientes de infracción urbanística que se remontan a 1999. Las familias afectadas, colonos de estas viviendas porque aún no tienen reconocida la propiedad, estuvieron toda la jornada supervisando los trabajos, aunque sin la gran concentración de apoyo del día anterior que reunió en la isla a un centenar de personas, portando pancartas en contra de los derribos. Tampoco ayer hubo incidentes. Las labores de retirada de escombros proseguirán hoy y se espera que concluyan mañana. Los restos de las dos construcciones fueron evacuados de la isla en un barco bateeiro que realizó, al menos, dos viajes hasta Aldán. Las viviendas demolidas pertenecen a Carmen Ferradás y a la familia Otero Acuña. Eran casas de planta baja, de 71 y 75 metros cuadrados de superficie, ubicadas en los números 17 y 25.
Andrés Pérez, sobrino de Carmen Ferradás, se lamentaba ayer: "Empezaron por nosotros y no sé cómo acabará esto. Quieren quitar todo lo nuevo, pero aquí hay más casas nuevas que viejas. No sé qué quieren", en alusión al Parque Nacional de las Islas Atlánticas que es quien gestiona Ons y a quien los vecinos culpan de que se quiera "limpiar" la isla. Los vecinos están dispuestos "a hacer fuerza para evitar demoliciones de más casas" y critican que mientras la administración tira las de los vecinos mantiene intactas las del Parque Nacional. Incluso en la actualidad está levantando una casa de madera. Andrés Pérez asegura que en Ons viven todo el año 7 familias, que es una isla habitada y que esta situación debe tenerla en cuenta Parques.
El presidente del patronato del Parque, Fernando Garrido Valenzuela, insiste en que las demoliciones no parten de este organismo sino que las hace la APLU por orden judicial "por un delito y lo único que dije entonces es que todo lo que fuera restitución de la legalidad nos parece bien". Valenzuela deja claro que las leyes están para cumplirse y que las construcciones de Parques Nacionales "siguieron todos los procedimientos que marca la ley y los colonos podrán seguir transformando sus casas pero cumpliendo la ley".
La presidenta de la Asociación de Vecinos Illa de Ons, María Jesús Acuña, que pertenece a la familia afectada por el erribo de la casa en el número 25, asegura que en Ons hay 90 casas,de las que 10 son de Parques y además son construcciones que no tienen que ver con la arquitectura tradicional "pero no se derriban".
Tanto esta asociación como la otra "San Xaquín" que hay en la isla y que preside Carlos Pérez, están a la espera de que la Xunta les aclare cuántos expedientes hay más de derribo. Medio Ambiente confirmó el martes que la Axencia sólo tenía dos expedientes más en tramitación administrativa, mientras que a los vecinos les comentaron con anterioridad que había una veintena. Sí está confirmado el derribo que tiene que hacer de la cubierta de una terraza la propietaria del bar "O Pirata", antes "O que faltaba", que el día 27 tiene un juicio en Pontevedra por esta causa. Por su parte, la Asociación Cultural PiñeirÓns, muestra su apoyo a los vecinos y califica la situación de enorme injusticia. Sobre el urbanismo, su responsable Celestino Pardellas, dice que en Ons se cometieron muchas irregularidades, tanto por la administración como por los vecinos: "Dáse o caso cuiroso que a administración fixo obras novas como o campamento da Xunta e os veciños só reconverten antigos alboios, cortellos...en cuartos de baño, habitaciöns...".