CRISTINA G. - MOAÑA
El PSOE de Moaña ha demostrado su malestar con las maneras utilizadas por sus socios de gobierno del BNG en la tramitación para adjudicar la obra de saneamiento del barrio de Broullón, que asumió la Concejalía de Urbanismo en lugar de llevarla Servicios, y optó por levantarse y "plantar" al alcalde y representantes nacionalistas en la junta de gobierno en donde se trató el asunto. La mencionada junta se celebró el pasado 5 de octubre, pero del altercado no se tuvo conocimiento hasta ayer cuando fueron colgadas en la web del Concello las actas de las últimas juntas de gobierno.
Tanto el grupo de la oposición del PP como InMo se percataron de inmediato de este incidente que, sin embargo el portavoz socialista Víctor Pastoriza mantuvo en el más absoluto silencio. En aquella reunión estaban Pastoriza y el edil socialista de Hacienda, Arturo González, que ante la maniobra del BNG fueron los que decidieron levantarse y abandonar la sala. Pastoriza asegura que se trató de un problema de competencias porque entiende que las obras de saneamiento son de su departamento de Servicios y en el caso de la obra de Broullón el BNG acudió a la junta de gobierno con la tramitación de la adjudicación por parte de la Concejalía de Urbanismo, en manos del edil nacionalista Valentín Piñeiro. También asegura que él hubiera optado porque esta obra se hiciera con cargo al millón de euros que la concesionaria del agua Aqualia sigue debiendo al municipio dentro de su plan de mejoras, que está parado por la no actualización de las tasas. El BNG, sin embargo, decidió incluirla en un plan provincial. No hay que olvidar que Aqualia asumió ahora la gestión de la piscina municipal con una importante inversión por parte de la empresa para ponerla en funcionamiento.
Transcurrido más de un mes desde aquella junta de gobierno, el portavoz del PSOE entiende que las aguas han vuelto a su cauce y que el bipartito "es un gobierno con sana competitividad". De todas formas, Pastoriza sigue entendiendo que el proyecto de Broullón no lo tramitó la concejalía adecuada porque debió de ser la suya aunque después consintió en que siguiera adelante porque el proyecto fue redactado por técnicos municipales que dependen de Urbanismo y ahí empezó la confusión. Tras este toque por parte del PSOE, el BNG sí que negoció con sus socios de gobierno la adjudiación del saneamiento de Costa Grande y la adjudicación fue a la última junta de gobierno sin que hubiera problema por parte de los socialistas.
El PP denuncia la falta de unión y la ruptura de este gobierno y pide explicaciones a Pastoriza y a Arturo González por abandonar la sesión: "Estamos ante un goberno roto", dice su portavoz José Fervenza.