REDACCIÓN - BUEU
El grupo municipal del PP denunció ayer el peligro que supone para el tráfico rodado y para el tránsito de peatones el estado en el que se encuentran las alcantarillas del cruce de entre las calles Pazos Fontenla y Alexandre Bóveda, a la altura de la farmacia de Banda do Río. El portavoz de los populares, José Barreiro, apunta que las tapas de los sumideros llevan varios días levantadas y rodeadas de una serie de vallas de obra. Esa situación implica que los coches tengan que invadir el carril del sentido contrario de circulación y y agrava aún más el problema de la falta de visibilidad en este punto del casco urbano, que además es uno de los más conflictivos del municipio.
Barreiro apunta que "temos constancia de que a orde foi dada polo alcalde, pero cremos que é necesario buscar outras alternativas porque se está poñendo en risco a seguridade viaria e dos peóns". Según el PP, el objetivo de esta medida sería evitar el problema de las inundaciones en este lugar, aunque discrepan de la solución adoptada. "Actuacións como estas poden provocar resultados máis gravosos que o mal que pretenden evitar", afirma Barreiro. El concejal buenense entiende que esta medida es en realidad "un parche" y que a su juicio demuestra "a falta de coordinación e previsión" del ejecutivo local. "Os sumidoiros están abertos e o perfume que deixan non é o máis propio: o da putrefacción na organización do goberno, que demostra a súa incompetencia para resolver os problemas", concluye.
Mercadillo extraordinario
Por otro lado, desde el PP apuntan que el alcalde tiene convocada para hoy una junta de portavoces y en su orden del día se incluye la aprobación de un posible mercadillo extraordinario. "Levamos tempo queixándonos de que se baleira de contido os plenos e que non se convocan xuntas de voceiros para tratar os asuntos importantes, a pesar da promesa do alcalde na súa investidura. Se as xuntas de voceiros van estar para isto, xa lle dicimos que prescinda delas e xa lle avanzamos ó alcalde que estamos dacordo con todos os mercadillos", señala entre la decepción y la ironía el propio Barreiro.