REDACCIÓN - MOAÑA
El marinero moañés José María Romero falleció en Angola, en donde faenaba, el pasado viernes 13 de noviembre. La causa de la muerte fue una fuerte neumonía, y a la mala noticia su familia tuvo que sumar el calvario de intentar repatriar el cadáver desde un país en donde los trámites burocráticos van mucho más lentos de lo debido. Esto explica que todavía sea hoy, más de una semana después, cuando el cuerpo de este marinero llegue al aeropuerto de Peinador.
El hermano del fallecido, Pucho Romero, explicó ayer que el barco en el que iba su hermano tiene bandera angoleña, pero la casa armadora es española. "Traballaban perto da costa, porque cada dous días ían a descargar ao porto de Benguela.", señala. En cuanto Romero se sintió mal acudieron a un hospital de esta ciudad africana, pero a las once de la noche de ese día comunicaron su fallecimiento a los familiares. "Tiña unha neumonía forte e xa entrou moi grave no hospital", destaca el hermano. Por tanto, la familia descarta que José María Romero se salvase si en lugar de en Angola fuera ingresado cualquier hospital español.
La odisea del traslado se complicó mucho más de lo normal, pero la familia agradece encarecidamente el apoyo y las gestiones llevadas a cabo en todo momento por el cónsul español en Angola, el también moañés José María Castroviejo. "Chamounos unhas catro veces cada día, e confirmounos que Angola era un dos países de África nos que van máis lentos estes trámites", explica Pucho Romero. Y es que un miembro de la delegación diplomática española tuvo que encargarse del cuerpo personalmente para agilizar el proceso.
Romero, que tenía 44 años, será enterrado el próximo martes, aunque su cuerpo llegue hoy, con escala en Lisboa y en Madrid. Y es que al parecer el fin de semana no trabajan los funcionarios de Sanidade y Aduanas que deben comprobar toda la documentación, y hasta el lunes no podrán sacar el cadáver del aeropuerto.