DAVID GARCÍA - BUEU
El temporal del último fin de semana tuvo importantes consecuencias en el IES Johán Carballeira y muy especialmente en el edificio de la ampliación del centro educativo. El agua se filtró por algunas zonas del inmueble y provocó el desprendimiento de parte del falso techo de hasta cuatro aulas. Los hechos tuvieron que ocurrir entre la tarde del viernes y el domingo porque los profesores se encontaron con los desperfectos el lunes por la mañana. La primera decisión del equipo directivo fue trasladar a los alumnos que debían recibir clase en esas aulas a otras dependencias del instituto y llamar de inmediato a la unidad técnica de la Consellería de Educación. Sus responsables acudieron ese mismo día al centro para comprobar los daños y determinar las posibles actuaciones para resolver el problema. También aseguraron que no existía riesgo de nuevos desprendimientos, por lo que se procedió a limpiar y acondicionar las estancias afectadas y los estudiantes pudieron regresar a ellas el martes.
La causa más probable del incidente es que la canalización exterior para la recogida de pluviales no pudiese absorber tanta cantidad de agua, por lo que finalmente acabó filtrándose al interior del edificio. Esto provocó se desprendiesen bastantes losetas del falso techo, que están fabricadas con un material que por su escaso peso no entrañaban un riesgo grave, y la abundante entrada de agua (aunque no llovió dentro del edificio).
Distribución
Las zonas más afectadas fueron tres aulas de la segunda planta –las de Dibujo, Plástica y 1º de Bachillerato– y una cuarta situada en el primer piso. Ésta última es una clase de informática, pero afortunadamente los ordenadores y demás equipamiento tecnológico no sufrieron daños. Se calcula que en total cayeron medio centenar de losetas de un tamaño de 60x60.
La dirección del centro señaló que por fortuna el incidente ocurrió durante el fin de semana, cuando el instituto está vacío. “En caso contrario tampouco tería sido perigoso, porque en canto os docentes notasen que había filtracións de auga desaloxarían de inmediato as clases”, explican desde el equipo directivo. Sin embargo, desde el instituto están presionando a la delegación de la Consellería de Educación para que resuelva cuanto antes el problema, sobre todo porque este fin de semana se espera la llegada de un nuevo temporal.
“Pequeno caos”
El incidente sí que causó un “pequeno caos” a la hora de distribuir a los alumnos en las aulas. Todas las clases del instituto están ocupadas por lo que durante la jornada del lunes fue necesario recolocar a los estudiantes en las que iban quedando vacías. Después de la visita de los técnicos de la consellería y una vez que aseguraron que no existía riesgo de nuevos desprendimientos, se procedió a realizar una limpieza a fondo de las estancias afectadas para que estuviesen de nuevo operativas el martes.