CRISTINA G. - CANGAS
Una empresa autorizada por la Consellería de Innovación para la revisión del gas butano ha cobrado hasta 214 euros a una mujer de avanzada edad de Cangas por una inspección de su instalación, cuando el coste habitual está entre los 50 y 60 euros, con el agravante además de que no correspondía la revisión en esta fecha. La empresa tiene todo en regla pero utiliza una doble picaresca, según las quejas que está recibiendo la distribuidora de gas butano en O Morrazo y que ya ha llevado a una veintena de afectados, de esta firma y de otra que trabaja en la zona, a presentar denuncia en la Guardia Civil y a conseguir la devolución del dinero.
La empresa en cuestión suele escoger domicilios de gente mayor que visita en la hora de la comida. En el caso de la vecina de Seixo, en Darbo, se presentaron dos chicos jóvenes y cobraron servicios que, según profesionales del sector, no son obligatorios, con la piscaresca de que en la factura ponen "a petición" de la propietaria. De ahí, el motivo de que busquen a personas mayores. La vecina de Darbo I.P.F. asegura que ella cogió miedo: "Entraron e despois dixéronme que eran tantos cartos. Eu dísenxelle que non os tiña, pero tive medo e paguéi".
La empresa en cuestión hace firmar primero a los afectados o "víctimas" un presupuesto y después la factura. En el caso de la mujer de Darbo, el presupuesto incluía cuatro recambios de tubo flexible, motivado a que estaban "hinchados", cuando profesionales en la zona aseguran que "esto no existe". Por este servicio cobró 48,76 euros, de los que 1,20 es el precio unitario del material, 10,99 es la mano de obra y 12,10 el precio de la unidad. Además, en el presupuesto figuran dos recambios de regulador Konsagas de seguridad con corte por fuga, por "seguridad", por el que cobró 48,22 euros, (4,61 es el precio unitario del material; 19,50 de la mano de obra y 24,11 el precio de la unidad). Además cobró la limpieza de chiclés, constando que fue "a petición" de la vecina y un contrato adicional de mantenimiento de la instalación de gas butano por 5 años por importe de 41,43 euros y el sellado del calentador por 23,20 euros, sin incluirle aquí ningún importe por la mano de obra. En total fueron 184 euros más el 16% de IVA, es decir 214 euros que tuvo que desembolsar esta mujer.
Profesionales de la distribución del gas butano en la comarca aseguran que el sellado del calentador tampoco existe y que el regulador, que se cobró a esta vecina, no caduca, sólo tiene fecha de fabricación y se cambia por avería. Insisten en que los vecinos estén en alerta ante este tipo de revisiones que caen en la estafa y que llamen a su instalador de siempre, en este caso a los números 986 300060 o 986 302194. En estos teléfonos se les informará sobre si les toca la revisión de su instalación o no. Recuerdan que las revisiones se suelen realizar cada cinco años y que no hay obligación de tener contratados de mantenimiento.
En la comarca del Morrazo el gas butano sigue existiendo en el 85% del territorio. El gas natural quitó un 15% y está concentrado en las villas. El rural se sigue suministrando de gas butano.