J.C. - CANGAS
La ejecutiva local de la CIG-Ensino de O Morrazo se sumó ayer a la polémica que hay en torno a la decisión de la dirección del CEIP de O Hío de prohibir jugar al fútbol a los escolares. Asegura que la decisión adoptada "conta cunha fundamentación pedagóxica que xustifica o seu desenvolvemento". Afirma este sindicato que todos los centros educativos cuentan con una programación general anual en la que se recogen todas la actividades (escolares, complementarias y extraescolares) que se realizará a lo largo del curso. Recuerda la CIG que la citada programación es conocida por el Consello Escolar, en el que están representados todos los sectores de la comunidad educativa "e é aprobada pola administración educativa". Apunta también una de las funciones primordiales de la escuela actual es la de diversificar las actividades, divulgando el conocimiento del mayor número posible de juegos y deportes, favoreciendo la integración de todo el alumnado "Isto non supón criminalizar unhas fronte as outras", concluye.
Pero la concejala de Deportes del Concello de Cangas, la socialista Toñi Queimaño, no opina lo mismo. Asegura que está en contra de todo aquello que suponga prohibir por sistema. Sostiene que no se pueden imponer los juegos y que hay que dar siempre la opción de elegir. Considera también que las jornadas focalizadas en potenciar los juegos tradicionales se pueden llevar a cabo sin criminalizar a un determinado deporte, en este caso el fútbol, ya que el deporte no es violento en sí mismo. Toñi Queimaño reconoce que no sabe si la decisión se comunicó a los padres, pero que si no se hizo debió de hacerse.
El concejal de Cultura del Concello de Cangas, Xosé Manuel Pazos, además de asegurar que se trata de una cuestión interna del centro, sostiene que las cosas se sacaron de quicio. "Considero que non ten transcendencia máis alá da medida pedagóxica", afirma Xosé Manuel Pazos. En su experiencia como profesor, Pazos señala que en muchos casos el fútbol genera tensiones en los colegios porque no hay espacio suficiente para jugar en el recreo a este deporte todos los alumnos. "Nos o que fixemos foi un calendario que indica a qué curso lle toca xogar cada día".
Por su parte el coordinador de las categorías inferiores del Alondras Club de Fútbol, Roberto Martínez, afirma que el fútbol no genera violencia en sí mismo, sólo si se convierte en una competición insana, pero insiste en que este tipo de cosas pasa con todos los deportes. Después no ve mal que durante quince días un centro escolar decida dar prioridad a otros juegos, pero siempre que no se criminalice a uno. "El problema no está en el fútbol", señala.
Por su parte, el director del CEIP de O Hío, Claudio Lamosa, asegura que no quiere polemizar más y señala que lo que es un dato constatable es que antes había problemas de violencia con el fútbol en el colegio público de O Hío y ahora no los hay. Considera que en la medida no se criminaliza al deporte del fútbol.