G.M.P. - CANGAS
El gobierno de Cangas regulará el "botellón" con una ordenanza que establecerá su prohibición en todo el municipio o bien delimitará los puntos donde está permitida su práctica. La decisión debe tomarse después de analizar las conclusiones de un informe encargado a la Secretaría municipal con información recogida en municipios que ya disponen de reglamentación específica. La intención es disponer de una normativa propia en los próximos meses y poner coto legal a la ingesta de bebidas alcohólicas en espacios públicos. El Concello también extenderá el control sobre horarios y ruidos en locales nocturnos, que ya aplica en la Avenida de Marín y su entorno, a otras zonas del centro urbano, imponiendo a los establecimientos la obligación de instalar limitadores de decibelios y precintando los que incumplan esa obligación o cierren sus puertas después de la hora tope estipulada.
La propuesta del tripartito fue comunicada por la alcaldesa a representantes de la asociación vecinal de O Forte, con quienes se reunió el martes por la tarde. La calle Félix Ozámiz y sus proximidades, como Eduardo Pondal y los alrededores de la Casa da Cultura, son algunos de los puntos donde se focaliza la práctica del "botellón". La actividad de la tiendas "24 horas" contribuye a agravar el problema, según señalaron a la regidora los representantes vecinales, a pesar de que sigue vigente el bando, ratificado por la Xunta de Goberno Local, que establece la prohibición de vender alcohol entre las diez de la noche y las nueve de la mañana. Poco después de su entrada en vigor, se abrieron dos expedientes a empresarios del sector, aunque el nivel de vigilancia ha bajado y ahora se infringe con frecuencia, aseguran algunos vecinos. Clara Millán les aseguró que volverán a establecerse controles policiales y se actuará "con contundencia" .
El Concello se aplicará de igual modo con los titulares de los locales nocturnos que no respeten la limitación de ruido o los horarios de cierre. En las últimas semanas se han vuelto a producir quejas por las molestias que provoca un local nocturno frente a la playa de Rodeira y que los fines de semana mantiene la actividad hasta altas horas de la madrugada, a pesar de tener licencia de cafetería. La Alcaldía ya ha remitido una notificación al empresario advirtiéndole que debe cumplir la ley, y que ordenará precintarlo si la Policía Local constata nuevos incumplimientos. Al mismo tiempo, se pondrá en marcha un plan de inspección de establecimientos hosteleros para comprobar que disponen de todas las licencias y permisos para la actividad que realizan.