CRISTINA G. - MOAÑA
El incendio que en la noche del viernes destrozó buena parte de la zona nueva del Pazo de Méndez Núñez, en el barrio del Real, en moaña, volvió a avivarse de madrugada y durante la mañana de ayer por lo que fue necesaria la presencia nuevamente de los bomberos del Parque do Morrazo que sofocaron brasas que volveiron a prender en las maderas del inmueble. El alcalde de Moaña, el nacionalista Xosé Manuel Millán, confirma que ya se dio aviso de lo sucedido a la propiedad del Pazo, la empresa de promociones urbanísticas San Bieito, de Ourense, y el lunes se desplazarán a Moaña para revisar el inmueble junto a los técnicos municipales y realizar una valoración de la situación. El alcalde entinde que los propietarios deben de garantizar la seguridad de la vivienda y de los vecinos proque una de las fachadas linda con la vía pública, en el frente marítimo de Moaña, junto al puerto deportivo.
Sobre las causas del incendio es escéptico en cuanto a los resultados que pueda tener la investigación. La Policía Local asegura que tanto se baraja la hipótesis de la tormenta eléctrica como la de que algunas de las personas que utilizan este inmueble abandonado para refugiarse, hubieran hecho una hoguera que prendió en la madera. La propiedad, en estado de ruina, era frecuentada desde hacía meses por toxicómanos, y hacía unas semanas se había tapiado una de las entradas para evitar esta situación. Millán quiere descartar una relación entre el incendio e intereses urbanísticos. Hay que tener en cuenta que el Concello firmó hace años un convenio con la propiedad de tal forma que se permitía una recalificación de parte de la finca a cambio de la cesión al municipio de la casa, el palomar y la capilla. El desarrollo de ese convenio está pendiente de la aprobación definitiva del Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM) de Moaña, pero Patrimonio ya informó en dos ocasiones en contra del convenio, la última de ellas el mes pasado porque entiende que la finca no se debe segregar.
El alcalde ya había dicho que sin este tipo de convenios, es muy difícil mantener el patrimonio y que sonla única manera de que bienes con valor histórico para el municipio, se puedan conservar. No permitir este convenio es condenar al Pazo al abandono total y a su pérdida, dijo. En este caso, Millán ha acertado de pleno.