REDACCIÓN - O MORRAZO
Los clubes de jubilados de la comarca están dando muestra de su buen hacer y organizan fiestas que sirven para unir generaciones o a la misma parroquia. Ayer fue el caso en el Club de Jubilados y Pensionistas del Carmen de Moaña que organizó un magosto para unir dos generaciones: la de los abuelos y la de los nietos. En la sede de la entidad se ofrecieron juegos para los niños en compañía de sus abuelos y después un emotivo magosto en el que los veteranos contaron sus hazañas cuando antes las castañas eran también una fiesta, pero porque suponían un plato de comida en momentos de escasez.
Al otro lado de la comarca, en Aldán, el Club Ariños, también de jubilados y pensionistas, organizó su tradicional magosto que sirve también para unir a la parroquia. Además de las castañas, los mayores disfrutaron de una sesión de baile con la actuación del conjunto musical "Hada". Ni el temporal de viento y lluvia que a última hora de la tarde empezó a dejarse sentir, restó asistencia a estos actos con los que, una vez más, los más adultos dan ejemplo.
Por otra parte, la comunidad educativa del Instituto Monte Carrasco de Cangas celebró el viernes su Festa de Outono. Hubo magosto, premios para las calabazas y fotografías de temporada, juegos populares y un partido entre el alumnado de 4º de ESO y el profesorado, con la ayuda de padres y madres. Fue una jornada de convivencia entre familias, profesorado y alumnado. La Asociación de padres y madres fue la encargada de aportar las castañas y asarlas. En el partido, los alumnos se impusieron a los profesores por 1-0.