REDACCIÓN - MOAÑA
La construcción del segundo emisario submarino de agua desde Vigo al Morrazo ya tiene fecha de inicio. El consello de la Xunta de ayer aprobó la colaboración técnico-financiera con el Concello de Moaña para la ejecución de estas obras de abastecimiento que financiará Augas de Galicia con un importe de 7,3 millones de euros, de los que 3,3 serán en 2010 y 4 en 2011.
Las obras, anunciadas hace dos años por el anterior conselleiro de Medio Ambiente, Manuel Vázquez, podrán ya ser realidad en el segundo trimestre de 2010, según confirma la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras, que preside Agustín Hernández. El plazo de ejecución será de 15 meses. Con estos trabajos se garantizará una doble vía de entrada de agua a los municipios de Cangas y de Moaña, que ya sufrieron este verano varias alertas por averías debido a la rotura de la canalización actual, con más de 20 años de antigüedad. No hay que olvidar que Cangas y Moaña se abastecen íntegramente, salvo traídas particulares, del agua de Vigo, que llega por esta única red submarina. Bueu se abastece de Pontevedra.
El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, que ayer estuvo precisamente en Moaña, se refirió a esta obra: "A primeira prioridade que ten Moaña é ter un abastecemento de auga garantido e seguro". Y añadió que con el desdoblamiento se intentarán evitar los problemas que se produjeron el pasado verano como consecuencia de las fugas en el emisario.
El acuerdo de ayer sólo figura con el Concello de Moaña, no aparece Vigo, de cuya traída sale el agua y por donde también discurre la nueva red. El alcalde de Moaña, el nacionalista Xosé Manuel Millán, no encuentra otra explicación más que se entienda que Moaña es el municipio que directamente se beneficiará de esta obra, además de Cangas, que se surtirá también del agua a mayores que con esta doble red llegue al depósito moañés de Ameixoada. La colaboración técnico-financiera con Moaña no implica que el Concello tenga que realizar ningún desembolso económico, sino que se realiza, dice Millán, porque para las obras hidráulicas hay un acuerdo tipo que el Concello sometió a aprobación en un pleno el año pasado y que implica el compomiso de que Moaña revierta un porcentaje mínimo de la inversión en 20 años. Sin embargo se trata de un acuerdo que no se lleva a la práctica.
La nueva línea de suministro al Morrazo, que parte del depósito del Casal, en Vigo, se divide en dos tramos para un caudal de 153 litros/segundo, uno de los cuales es terrestre y otro submarino por el fondo de la ría, entre A Guía y O Con.
El tramo terrestre de Vigo tiene una longitud de 2.590 metros desde el depósito del Casal hasta descender al mar, en la zona do Corno. Ya en Moaña, la red tiene 2.760 metros desde O Con en sentido ascendente hasta el depósito de Ameixoada, que ya recibe el agua de la red actual.
La bajada al mar presenta un desnivel de 25 metros, motivo por el cual la tubería contará con una envoltura de hormigón. El proyecto contempla válvulas de compuertas de accionamiento manual para obtener un seccionamiento de la red en longitudes inferiores a un kilómetro. También derivará el caudal circulante sobre la conducción existente en varios puntos con el fin de no interrumpir el suministro en caso de avería.
El tramo submarino está formado por una tubería soldada por termofusión en tramos de 300 metros. La red estará remolcada y sumergida, enterrada en gabia con una capa de arena de 1,5 metros de altura.El trazado es rectilíneo con una longitud de 3.450 metros e incluye lastres de hormigón armado con forma de anillo cada 2,5 metros. En los tramos afectados por la marea la tubería irá en dados de hormigón y en donde aflore roca a menos de dos metros del fondo de la ría, irá sumergida en hormigón, bombeando desde tierra o vertiendo desde draga.