G.M.PORTELA - CANGAS
Los daños provocados en coches y motos atribuidos al mal estado de la red viaria acaparan más de la mitad de las reclamaciones patrimoniales al Concello de Cangas. La mayoría son reventones de ruedas al pasar por baches en el pavimento, pero también hay casos de vallas y conos que invaden el asfalto, contenedores que los operarios de la limpieza “olvidan” en las aceras o que el viento empotra contra vehículos aparcados y piedras que saltan en las labores de desbroce y van a parar a la chapa de los coches o hacen añicos sus cristales.
Los ejemplos de estos casos son numerosos, y la parroquia de Coiro ocupa el primer lugar en este ranking. Rodrigo C. exige casi 300 euros por los daños en una rueda debidos a un socavón en Aldea de Arriba. Francisco F., una cantidad similar por la rotura de un neumático en Augalevada. Javier G., el doble de dinero por una avería al transitar por A Choupana. Jorge E. reclama casi 900 euros por los daños al transitar por San Cosme. Abraham P., 250 por desperfectos en los neumáticos al subir por Longán. Alejandro B. sufrió el estado del asfalto en Avenida de Lugo, y José R., una avería en un bache sin señalizar en Reboredo, al igual que Javier G.
El despiste o la desidia de empleados municipales también motivan algunas reclamaciones de los ciudadanos. Jorge G. salía en coche de su garaje en la Avenida de Bueu y se encontró con un carro de la limpieza urbana que el operario municipal dejó sobre la acera, con el que colisionó y sufrió daños en la carrocería. Silvia C. demanda la reparación de daños a su coche por desplazamiento de contenedores en Avenida de Ourense. Pilar C., por el mismo motivo en la Avenida de Bueu, y una compañía aseguradora pide que le devuelvan el dinero abonado a un cliente por el golpe de un contenedor en As Barreiras.
Desbrozadoras
En el inventario municipal hay otros casos que llaman la atención. El coche de David C., aparcado en la calle Paraíso, sufrió las consecuencias de las piedras levantadas por las desbrozadoras de los alumnos de la escuela taller, y un caso similar ocurrió junto al paseo de Rodeira, donde trabajaban jardineros municipales. Javier G. sufrió daños en el coche al esquivar un perro en A Rosada, y a Montserrat F. le reventó una rueda del coche debido a un hierro sin cubrir en O Señal, aunque la responsable era la empresa instaladora, que se hizo cargo de los daños.
Fuerza mayor
Entre los expedientes por resolver, la mayor cuantía demandada corresponde a una vecina de Coiro que exige 60.000 euros por la muerte de un hijo suyo al caerle un terraplén cuando circulaba en moto por el vial entre Parada y A Portela durante un fuerte temporal en octubre de 2006. El asunto deberá resolverse en el Contencioso.