D.G.P. - BUEU
El Concello de Bueu acaba de iniciar los trámites para expedientar a la empresa que el pasado mes de abril realizó una tala en los montes de la parroquia de Beluso. El ayuntamiento sostiene que esas labores se realizaron en terrenos que se encuentran "inscritos en el Registro de la Propiedad a nombre del Ayuntamiento de Bueu". El expediente se incoa a Mario Ferreira Pinto&Filos LDA, que según se apuntó en un primer momento realizó la corta por encargo de otra empresa.
Los terrenos en cuestión se emplazan en el lugar conocido como Monte Borrallido, en las inmediaciones del polígono empresarial de Castiñeiras. La discusión sobre su titularidad afecta a tres partes: al propio ayuntamiento; a Promociones y Maderas Lago Rey (Promalar), que también cuenta con una inscripción a su favor en el Registro de la Propiedad, aunque posterior a la del Concello de Bueu; y a la comunidad de montes de Beluso. Los comuneros defienden el carácter comunal del lugar en el que se efectuó la tala y fueron ellos quienes alertaron al concello, exigiendo la paralización de los trabajos.
Los hechos sucedieron a principios del mes de abril y desde el gobierno local se envió a una patrulla de la Policía Local, que ordenó paralizar la corta e inmovilizó la madera. De hecho, casi siete meses después los troncos de eucalipto siguen apilados y sin moverse del entorno del parque industrial.
La apertura del trámite sancionador se acaba de ser publicada en el Boletín Oficial de Pontevedra (BOP) ante la imposibilidad del concello de notificar al responsable la resolución por otro medio. En concreto, lo que se incoa es un expediente de restauración de la legalidad urbanística, lo que puede conllevar una multa de tipo económico. Al mismo tiempo hay que determinar el destino de la madera cortada y desde el ejecutivo local se maneja la posibilidad de encargar un peritaje de la misma y a continuación abrir un proceso de subasta pública.
El propio alcalde buenense, Félix Juncal, defendió ayer la apertura de este expediente después de mantener contactos con la Consellería do Medio Rural. La administración indicó al consistorio que no va a entrar en la polémica de la propiedad de los terrenos, pero le confirmó que la empresa carecía de autorización. "Teñen constancia de que se presentou unha solicitude, pero faltaba documentación. Como non volveron a presentala, dende a Xunta entenderon que a promotora desistira", explica el regidor, que recalca que tampoco existía autorización por parte del Concello de Bueu.