FRAN GUTIÉRREZ SAS - MOAÑA
El próximo martes comienzan las fiestas de San Martiño en la parroquia moañesa. Pese a que el ambiente festivo ya se siente en la zona, al tratarse de una de las romerías más concurridas de la comarca, los efectos de la crisis económica también se dejan notar en esta fiesta. Pero curiosamente provocó una avalancha de llamadas a la comisión de fiestas para solicitar un puesto en el que instalar una taberna improvisada durante los tres días de celebraciones.
En total fueron más de 30 las licencias solicitadas, cuando la organización sólo tiene espacio para conceder ocho puestos. “Viñeron persoas todos os días, e non só xente de Moaña e arredores, senón tamén de concellos como Vigo, Arcade, Marín ou Ponteareas”, explica la presidenta de la comisión, Mari Carmen Juncal. Desde el colectivo organizador argumentan con humor que “quedamos asombrados. Nunca houbo tanta xente querendo instalar furanchos. Facía falta un campo de aviación para poder darlle sitio a todos”, apuntan.
Y es que son muchos los que intentan sacarse un sobresueldo en estos tiempos complicados, y la alta afluencia de gente a esta fiesta garantiza un negocio, para el que es necesario abonar previamente 250 euros a la comisión. Pese a cuadrar el día grande en miércoles y a la meteorología inestable, la presidenta de la comisión no tiene ninguna duda de que el atrio de la iglesia y sus alrededores “volverán a estar ateigados de xente”.
Lo que sí lamentan los organizadores es tener que dejar a tanta gente sin licencia por falta de espacio. “Sobre todo a chavales xóvenes da zona que veñen a última hora. Pero aquí non hai favoritismos e os primeiros que se apuntan levan a praza”, aclara Juncal.
Los furanchos y chiringuitos improvisados son una auténtica tradición en la celebración de San Martiño. No en vano, además de los puestos que se instalarán en el recinto de la romería, también se abrirán tabernas en los bajos de las casas y se montarán pequeñas carpas con bares improvisados en las fincas privadas.
Esta costumbre, que se repite año tras año, justifica la afirmación de la comisión de que “esta festa lle da de comer a moita xente, pois atrae a moitas persoas de Moaña e dos arredores”.
Para que este año se destaque por su afluencia la presidenta del colectivo aguarda que el tiempo mejore este martes, y se encomienda a las ganas de diversión de la gente. “Este ano non se celebraron varias festas como as de Coiro, Cela ou Aldán, e seguro que moitos quedaron coas gañas”, explica.
Casi 40.000 euros
Pese a que entre semana es más difícil contratar bandas de música y agrupaciones folclóricas, el presupuesto de las celebraciones de este año no se reduce con respecto a los anteriores, y se sitúa en torno a los 40.000 euros.