REDACCIÓN - CANGAS
El Alondras decidió ayer en asamblea solicitar a la alcaldesa que convoque una reunión con los miembros de la junta gestora de la Comunidade de Montes de Darbo y los portavoces de todos los grupos de la corporación municipal para que se pronuncien públicamente sobre la dotación de hierba sintética al campo de fútbol de Montecarrasco. En un salón de plenos muy concurrido, y con la masa social "moi quente" por las continuas demoras para contar con unas instalaciones dignas, los representantes el club concluyeron que lo que procede es "escoitar de viva voz a cada un dos representantes políticos", pues ya no se fían de las promesas. El presidente, Luis Guimeráns, hará llegar la solicitud por escrito a la alcaldesa en los próximos días, y espera una respuesta inmediata para solucionar el asunto.
La reunión conjunta debe terminar con un "compromiso firme" de las partes para dotar al campo de césped artificial y dignificar las condiciones para la práctica del fútbol, del que se beneficiarían centenares de deportistas. Para llevarlo a cabo se recurriría a los fondos del nuevo Plan E, de los que al Concello le corresponden 2,7 millones de euros. Aunque de la reunión salga un acuerdo unánime, muchos de los socios y jugadores de las diferentes categorías están dispuestos a acudir al pleno que se celebrará el día 27 para hacer oír sus quejas. Afirman que ya son muchos años de espera y que las promesas realizadas por diferentes portavoces políticos no se han materializado en la práctica.
Además de los problemas de financiación, ya que la cuantía de los proyectos que proponen los distintos grupos políticos supera con mucho a los recursos disponibles, otra de las cuestiones a resolver es la firma del convenio entre el Concello y los comuneros de Darbo, con sus previsibles contrapartidas. En la asamblea también se oyeron voces en este sentido, algunas para recordar la importante actividad que se generaría con un mayor movimiento de deportistas y las posibilidades de explotación de la cantina. Pero, más allá de estos pormenores, la masa social quiere resolver el problema de las instalaciones y terminar con una situación que algunos califican de tercermundista.