G.M.P. - CANGAS
La necesidad de dotar de aparcamientos subterráneos al centro urbano de Cangas ocupó parte de la reunión que mantuvieron ayer los portavoces del tripartito con los redactores del Plan Xeral. Aunque las posturas de los tres grupos con respecto al modelo de transporte que debe primar no son totalmente coincidentes, la alcaldesa expresó que la realidad es que cada día aumenta el parque móvil, el centro del municipio está ya saturado y las expectativas apuntan a que el problema se agudizará con los años, por lo que cree necesario reservar lugares donde habilitar aparcamientos bajo tierra que liberen espacios en superficie para uso peatonal.
“Hai que devolverlle o espacio urbano ás persoas”, manifestó Clara Millán tras la reunión, en la que manifestó su opinión y la de su grupo favorable a la promoción del transporte público, si bien éste está aún poco desarrollado, y reducir el tráfico privado es una “quimera” a corto y medio plazo. La alcaldesa propone que Consultora Galega busque ubicaciones viables en el entorno urbano bien comunicadas con las entradas al municipio, con el fin de grafiarlas en el documento que se someterá a aprobación provisional, que sucederá a la fase de avance.
El Concello ya ha promovido algunas actuaciones puntuales que priman el uso peatonal sobre el tráfico rodado, como es el caso de la calle Eduardo Vincenti, en el entorno de la Alameda Vella, si bien la carencia de aparcamientos alternativos ya ha despertado algunas críticas de los ciudadanos. Asimismo, el gabinete de la alcaldía ha recibido peticiones de varios vecinos para que se habilite el aparcamiento hormigonado de la alameda de O Señal como pista de patinaje urbana, y la respuesta ha sido la misma: “Non é posible mentres non existan alternativas para os coches”.
Diversificar opciones
Cangas cuenta con un aparcamiento subterráneo de uso público, aunque de gestión privada, en la Avenida de Galicia, y barajó en varias ocasiones la posibilidad de habilitar otro bajo la alameda de O Señal, para el que se llegó a presentar un proyecto en el Concello. Sin embargo, las trabas de la Dirección General de Costas por su proximidad al litoral, así como las tasas que pretendía cobrar por cada metro cuadrado de ocupación desbordaban las previsiones de los promotores y hacían el negocio inviable. La propuesta podría plantearse de nuevo, aunque el Concello quiere ampliar las opciones en la periferia urbana y evitar que el tráfico sature el centro. De momento se trata de una “declaración de intencións” a la que Consultora Galega debe buscar viabilidad técnica.